La Fiscalía de Mónaco descarta, por ahora, calificar como terrorismo la explosión criminal del lunes por la noche que dejó tres heridos: un hombre, una mujer y un adolescente. Entre los afectados figura Vadim Ermolaev, multimillonario de origen ucraniano residente en el Principado desde 2021.
En una comparecencia ante la prensa, el fiscal Stéphane Thibault señaló que la investigación se centra en tentativa de asesinato y colocación de explosivos. Subrayó que no se aplica la etiqueta de terrorismo, al no existir elementos que la sustenten, si bien mantiene coordinación con la Fiscalía Nacional Antiterrorista de Francia, en el marco de la estrecha cooperación entre ambos países.
Sobre las víctimas, cuyas identidades no fueron reveladas, indicó que aún no han podido declarar por su estado de salud. La mujer se encuentra en situación crítica; la vida del hombre ya no corre peligro; y el adolescente, de menor gravedad, fue intervenido durante la noche.
Pese a no confirmar nombres, Thibault desmintió informaciones difundidas en las últimas horas: afirmó que el hombre herido reside en Mónaco desde 2021, no está bajo investigación en el Principado y, hasta donde se sabe, no es buscado por ninguna autoridad extranjera.
La figura de Vadim Ermolaev, magnate ucraniano de 58 años que amasó su fortuna en el sector inmobiliario antes de diversificarse, ha centrado parte de la atención. Según versiones divulgadas recientemente, habría sido objeto de sanciones por parte de Ucrania por supuestos vínculos comerciales mantenidos tras la ocupación rusa de 2014 y por presunta connivencia con Moscú.
La policía monegasca, con apoyo francés, rastrea al presunto autor de la colocación del explosivo en los bajos del edificio, visto huyendo a pie hacia la vecina localidad francesa de Beausoleil instantes antes de la detonación. “Lo estamos persiguiendo”, dijo el fiscal, que confió en una captura relativamente rápida.
Medios locales han difundido imágenes del sospechoso obtenidas por cámaras de vigilancia, muy presentes en Mónaco, un territorio conocido por sus altos estándares de seguridad para sus residentes adinerados.




