Un niño de 3 años fue encontrado con vida tras pasar seis días bajo los escombros en La Guaira, la zona más golpeada por los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudieron Venezuela el 24 de junio. El pequeño, identificado como Klieber Morán por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, fue rescatado por un equipo de Jordania. Las autoridades calificaron el hallazgo como un signo de esperanza, ya que duplica el umbral de tiempo en que suelen hallarse sobrevivientes con mayores probabilidades, según estimaciones citadas por medios internacionales. Tras recibir primeros auxilios, el menor fue trasladado a un hospital en Caracas, donde se reporta estable, de acuerdo con el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. En la zona del doble epicentro operan brigadas de múltiples países, incluidos Estados Unidos, México y Chile, con perros entrenados y maquinaria pesada.
En el mismo estado costero, continúa a contrarreloj el intento de rescatar a Hernán Gil, vigilante atrapado desde hace más de seis días en la garita del sótano de un edificio en Catia La Mar, lo que ha dificultado su extracción, según constató EFE. El silencio se ha impuesto en varias localidades para facilitar la localización de posibles señales de vida. Aunque los familiares mantienen la fe, equipos médicos, rescatistas y militares admiten que las probabilidades de encontrar sobrevivientes disminuyen drásticamente después de las 72 horas. Aun así, los operativos continúan, apuntó el militar español Alberto Vázquez, integrante de la UME desplegada desde el día 26.
Las cifras oficiales sitúan en 6.461 las personas rescatadas. En los primeros momentos, entre 13.400 y 13.500 lograron evacuar por cuenta propia o con ayuda de familiares, informó Jorge Rodríguez. La mayoría de los 10.571 heridos son atendidos en hospitales de Caracas. Un pediatra del Hospital Miguel Pérez Carreño relató la gravedad de los casos, con numerosos pacientes sometidos a amputaciones y un alto flujo de niños atendidos desde el miércoles. El personal sanitario trabaja jornadas extenuantes desde el inicio de la emergencia.
La crisis también se refleja en cementerios y crematorios de la capital, donde el volumen de servicios se ha disparado en los últimos días, con depósitos al límite de su capacidad, según testimonios recogidos por EFE. Miles de personas han quedado sin vivienda y duermen a la intemperie, mientras la ONU prevé asistir a unas 500.000 en refugios. El Programa Mundial de Alimentos ya distribuyó paquetes de emergencia a 1.200 personas y lanzó un llamamiento inicial de 50 millones de dólares, aunque advierte que será insuficiente para cubrir toda la catástrofe. Las clases siguen suspendidas por orden de la presidenta encargada, mientras el trabajo se retoma de forma gradual.
La ayuda internacional continúa llegando. El ministro de Defensa de Brasil, José Múcio, viajó al país para coordinar cooperación en reconstrucción e infraestructura, acompañado por representantes de la Caixa Econômica Federal y del Ministerio de Ciudades, con el fin de definir prioridades junto al Gobierno local. Ecuador envió 14 toneladas de asistencia; México prepara siete plantas eléctricas y un barco con víveres e insumos; Argentina despachó dos aviones adicionales con 38 especialistas y material de búsqueda y rescate. La MLB y su asociación de jugadores anunciaron una donación conjunta de un millón de dólares a la Cruz Roja. Los países del Mercosur activaron un mecanismo de coordinación para el envío de apoyo. Según el último balance, los fallecidos ascienden a 1.953 y hay decenas de miles de desaparecidos. La NASA estima, con datos satelitales, que cerca de 58.870 edificios resultaron dañados o destruidos, dejando a miles de familias en la incertidumbre. Oficialmente, 855 edificios sufrieron daños, de los cuales 189 colapsaron por completo.




