El gobierno aún no fija fecha para la nueva instancia de coordinación política comprometida para robustecer al oficialismo.
Las fricciones entre Chile Vamos y Republicanos se han intensificado: desde la acusación constitucional contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau y las críticas de Evelyn Matthei al Ejecutivo, hasta las próximas discusiones legislativas que volverán a tensionar la convivencia interna del sector.
En ese marco, la UDI advirtió que las recriminaciones públicas perjudican el trabajo conjunto. El senador Gustavo Sanhueza llamó al presidente José Antonio Kast a involucrarse más para recomponer los vínculos entre los partidos que respaldan al gobierno. Señaló que las declaraciones cruzadas no aportan y pidió a su equipo sostener las conversaciones necesarias con quienes han apuntado a sus propios aliados.
En el gremialismo se insiste en poner fin al “fuego amigo”, aunque admiten que no existe una coalición de gobierno propiamente tal. La diputada UDI Marlene Pérez instó a dejar atrás los reproches y priorizar la unidad, apelando a la responsabilidad, la sensatez y el respeto.
Desde Renovación Nacional, la presidenta del Senado, Paulina Núñez, recalcó que la confianza se forja con tiempo y diálogo, y que los acuerdos no surgen de manera inmediata. Subrayó que, si se busca impulsar el crecimiento del país, se requieren entendimientos construidos de forma progresiva.
Mientras La Moneda no concreta el mecanismo de coordinación anunciado para ordenar la relación entre los partidos oficialistas, en Chile Vamos reconocen que persistirán las discrepancias durante la tramitación de iniciativas políticamente sensibles. El panorama deja abierta la duda sobre cómo el Ejecutivo intentará encauzar a una alianza que, a poco más de tres meses de gestión, acumula tensiones internas en aumento.




