Manuel José Ossandón (RN) respondió a los cuestionamientos del diputado Leandro Kunstmann (REP), surgidos luego de que el senador anunciara que no participaría en la votación de la acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau, la cual, aseguró, habría rechazado igualmente.
Ossandón afirmó que respeta a quienes apoyaron el libelo, pero exigió el mismo trato para su postura contraria. Sostuvo que las críticas en su contra buscan figuración mediática y apuntó que no necesita recurrir a provocaciones. Recalcó: quienes impulsaron la acusación “tienen todo el derecho”, aunque, a su juicio, estaban equivocados; “exijo que respeten que yo piense distinto”.
El senador subrayó que lo relevante hoy es sacar adelante reformas beneficiosas para el país y no caer en descalificaciones ni en intentos de darse a conocer insultando a otros. Aseguró no conocer a Kunstmann y restó importancia a sus dichos. Destacó su trayectoria de tres décadas en política y su trabajo en terreno, advirtiendo que los insultos solo alejan a la ciudadanía.
Respecto del fondo de la acusación, indicó que encargó informes a tres abogados y que todos concluyeron que no había mérito. Reiteró que se requiere unidad y diálogo en el Senado. A su juicio, intentar destituir a un exministro que participó en la etapa final de un proceso solo tensionaba el clima político, algo que —dijo— el presidente Kast no necesita. “Necesitamos unidad, trabajar y conversar”, remarcó.
Calificó la acusación como un “bochorno” y un error estratégico: si se entra a una disputa de esa magnitud “es para ganarla” y con un objetivo claro, lo que no ocurrió. Defendió mantener en la Cámara Alta un ambiente de conversación transversal con todos los sectores y criticó que la ofensiva haya enturbiado ese clima. Sostuvo no comprender la decisión de Republicanos, pues a su juicio perjudicaba al propio gobierno, aunque confió en que el ambiente se recompondrá.
Finalmente, advirtió que la izquierda abusó de este mecanismo en el pasado y llamó a no repetir ese patrón si se pretende actuar con responsabilidad. La acusación constitucional —añadió— es una herramienta seria, que no debe usarse como venganza ni para generar hostilidad con actores con los que se debe llegar a acuerdos.




