Las autoridades mantienen altas expectativas sobre el acuerdo que la empresa Edyce alcance con sus acreedores, clave para evitar una quiebra que impactaría en el empleo. El gobernador Sergio Giacaman y el senador Gastón Saavedra destacaron el potencial de la firma, especialmente a partir del reciente entendimiento para reactivar la producción de acero en Huachipato.
La próxima semana se llevará a cabo la Junta de Acreedores en el marco del proceso de reorganización judicial de Edyce, con sede en Talcahuano. La compañía enfrenta dificultades financieras conocidas desde fines del año pasado, con pasivos cercanos a los 33 mil millones de pesos, agravados por la paralización de la siderúrgica.
Giacaman expresó confianza en un desenlace favorable en tribunales, remarcando la prioridad de preservar los 350 empleos directos, además de los indirectos que dependen de la operación. Señaló que la región cuenta con alternativas y proyectos relevantes en el horizonte y que la continuidad de Edyce es estratégica no solo por su aporte al trabajo, sino también por su trayectoria y capacidades demostradas en múltiples obras dentro y fuera del Bío Bío.
El gobernador aludió al acuerdo entre Huachipato y el grupo Aza para retomar la fabricación de acero, insumo principal para las estructuras que produce Edyce. En la misma línea, el senador Saavedra subrayó la relevancia de ese impulso para la compañía y aseguró conocer avances en las conversaciones con la mayoría de los acreedores, apostando por una votación favorable en la junta. Recalcó que el objetivo es evitar la quiebra y reactivar la producción, aprovechando el retorno del acero local como base para generar empleo en la región.
Desde la Municipalidad de Talcahuano, el administrador Enrique Inostroza manifestó plena disposición para apoyar dentro de sus competencias la continuidad operacional de Edyce, con la mira puesta en resguardar los puestos laborales e incluso ampliarlos, considerando la larga tradición de la empresa en la zona y en el país.
Con el actual escenario de desempleo, un eventual cierre agravaría la situación regional. Según estimaciones, la compañía sostiene de manera indirecta cerca de 20 mil empleos, por lo que su caída representaría un golpe adicional para la economía del Bío Bío.




