La escena parece de ficción, pero ocurrió en un edificio real, partido literalmente por una frontera y con una chilena como protagonista de un ingreso ilegal a Estados Unidos.
María Paz González Vidal llegó hasta la Biblioteca y Ópera Haskell, una institución fundada en 1901 y ubicada justo sobre la línea que separa Quebec (Canadá) de Vermont (Estados Unidos). El inmueble es célebre porque la línea fronteriza lo atraviesa: una parte queda en Canadá y la otra en territorio estadounidense. Durante años fue símbolo de convivencia entre dos comunidades y un “puente” cultural entre ambos países, hasta que esa singularidad quedó en el centro de un caso judicial.
De acuerdo con un reporte de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, González Vidal identificó el lugar buscando en su teléfono puntos “fáciles” para cruzar la frontera. Viajó desde Panamá a Montreal, tomó un taxi a un Airbnb en Magog, Quebec, y en esa pesquisa apareció la Haskell.
El 13 de junio, apenas tres días después de la apertura de una nueva entrada por el lado canadiense, compró entradas para una función de Dear Evan Hansen en el teatro de la biblioteca, con aforo para 400 personas y también dividido por la línea internacional. Las autoridades señalan que adquirió dos boletos: uno por el lado canadiense y otro por el estadounidense. Entró con el primero y salió con el segundo. Durante la función, además, se cambió de ropa. Así completó el cruce dentro del mismo edificio: ingresó desde Canadá y terminó en Estados Unidos.
La travesía duró poco. Esa noche fue detenida en Derby Line, Vermont, tras tocar la puerta de una casa en la misma calle que la Haskell para pedir indicaciones hacia un motel. Llevaba en la mano un folleto de la biblioteca, según el parte oficial. El caso pasó a la justicia federal. Pese a que ya había visitado Estados Unidos legalmente en otras ocasiones, esta vez optó por un cruce irregular. Se declaró culpable de ingreso ilegal y recibió una sentencia equivalente al tiempo que permaneció detenida desde su arresto.
El episodio se produjo en medio de tensiones por el uso del edificio binacional. Hasta marzo de 2025, las autoridades estadounidenses permitían que visitantes canadienses ingresaran a la biblioteca y la ópera desde el lado de Estados Unidos sin pasar por aduana, siempre que regresaran a Canadá. Ese permiso fue cancelado por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, que alegó un incremento sostenido de actividades ilícitas en el área. La administración de la Haskell rechazó que el lugar fuera un riesgo de seguridad y, tras una campaña de fondos, habilitó una nueva entrada en el lado canadiense, inaugurada el 10 de junio con autoridades de ambos países. Tres días más tarde, esa puerta formó parte del recorrido de González Vidal.
La Fiscalía del Distrito de Vermont vinculó el caso con un repunte reciente de cruces ilegales en el estado: en seis semanas, procesó a 60 personas de 20 nacionalidades por delitos fronterizos. No obstante, los datos públicos más recientes ofrecen un panorama mixto. En mayo, el sector de Swanton —que abarca Nuevo Hampshire, Vermont y parte de Nueva York— registró 107 detenciones, por encima de las 72 de abril, pero por debajo de las 125 de mayo de 2025 y muy lejos de las 2.911 de mayo de 2024.




