Romelu Lukaku, delantero de la selección de Bélgica, reconoció que no se animó a ejecutar el penal que selló la clasificación europea a los octavos de final del Mundial 2026.
En el cierre de la prórroga frente a Senegal, por los dieciseisavos de final, el árbitro Saíd Martínez sancionó una pena máxima para los Diablos Rojos y Lukaku tomó el balón. No obstante, cuando todo indicaba que él sería el encargado del remate, cedió la ejecución a Youri Tielemans, quien convirtió y sentenció el 3-2 definitivo.
Tras el encuentro, Lukaku admitió que no se sentía listo para asumir ese momento decisivo. “¿Quería patear? Sí, pero mentalmente aún no estoy preparado para situaciones tan difíciles y cruciales, así que preferí dejárselo a Youri. El equipo es lo primero”, dijo al medio HLN.
Sobre el partido, el atacante subrayó la exigencia del cruce: “Fue intenso, pero demostramos carácter y coraje. Necesitamos victorias como esta para unir aún más al grupo. Son las más lindas para nosotros y para la afición”. También elogió al rival: “Senegal es, sin duda, uno de los mejores equipos del torneo. En lo técnico, físico y táctico fue realmente duro. Al final se impusieron nuestro espíritu colectivo y la intensidad”.
En los octavos de final del Mundial 2026, Bélgica se medirá con Estados Unidos el lunes 6 de julio.




