El proyecto de indulto general para personal uniformado, inicialmente atribuido al Partido Nacional Libertario y al Partido Republicano, también lleva la firma del senador de Renovación Nacional Manuel José Ossandón. Esto ocurre pese a las críticas de parlamentarios de Chile Vamos, quienes sostienen que el indulto es una atribución exclusiva del Presidente de la República y que los casos deben evaluarse de manera individual.
Desde la oposición han manifestado sorpresa por la adhesión del ex presidente del Senado; sin embargo, recalcan que la propuesta no tendría los votos necesarios para avanzar en su tramitación. La presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, Fabiola Campillai, advirtió que la iniciativa deberá pasar por su instancia y que no permitirá que progrese. Según señaló, entre los senadores no existiría respaldo suficiente y, en su calidad de presidenta de la comisión, no está dispuesta a tramitarla.
En paralelo, hay otras iniciativas en curso relacionadas con la conmutación de penas. Una fue presentada por el diputado republicano Enrique Bassaletti y aguarda revisión en la Comisión de Constitución. Otra, impulsada por el exsenador Francisco Chahuán (RN), permanece detenida en la Comisión de Derechos Humanos.
El senador socialista Fidel Espinoza reconoció que recurrieron a la estrategia del “tsunami de indicaciones” para frenar una de esas propuestas. Afirmó que, semanas atrás, se buscaba beneficiar incluso a condenados por violaciones a los derechos humanos, y que lograron estancar ese proyecto introduciendo 500 indicaciones en la comisión.
De cara a la tramitación del nuevo indulto para uniformados, también incide la tensión entre los sectores más moderados y los más duros del oficialismo. Según trascendió, en el Partido Nacional Libertario existe malestar con Chile Vamos por el rechazo de una reciente acusación constitucional; no obstante, reconocen que exteriorizar en exceso ese descontento podría perjudicar las posibilidades de que la iniciativa prospere.




