Portugal derrotó 2-1 a Croacia gracias a un cabezazo de Gonçalo Ramos en el minuto 94, en el duelo de dieciseisavos del Mundial 2026 disputado en el BMO Field de Toronto. El apretado triunfo otorga a los de Roberto Martínez un cruce el lunes contra España.
El conjunto luso dominó el primer tiempo, pero tras el descanso fue ampliamente superado por una Croacia decidida a prolongar la leyenda de su generación. Ivan Perisic abrió el marcador y, en pleno impulso balcánico, una revisión del VAR señaló un penalti que Cristiano Ronaldo transformó para el 1-1, aunque Portugal continuó sufriendo.
Diogo Costa sostuvo a los portugueses con intervenciones decisivas. Ya sin Cristiano ni Vitinha en el campo, tras cambios arriesgados del técnico, Ramos apareció con un testarazo que decidió la eliminatoria. En el prolongado añadido, Croacia, subcampeona en 2018 y tercera en 2022, llegó a empatar por medio de Josko Gvardiol, pero el árbitro, tras consultar la pantalla, lo anuló por fuera de juego.
El duelo estuvo a la altura de su cartel, digno de una ronda más avanzada. Con España esperando rival, Portugal mostró una versión más convincente que en la fase de grupos. La entrada de Rafael Leao por Joao Félix por la izquierda resultó acertada y Pedro Neto también generó peligro por la derecha. La presión alta y la ambición inicial asfixiaron a Croacia, que apenas pudo salir con claridad. Pese a algún intento de Ante Budimir, los de Zlatko Dalic carecieron de velocidad para contraatacar y de posesión para tomar aire.
La ocasión más clara del inicio fue de Bruno Fernandes, a los cuatro minutos. Varios lusos se acercaron a su mejor nivel, aunque se notó la ausencia de Vitinha en la sala de máquinas y faltó acierto a Cristiano en dos remates dentro del área. Nuno Mendes también rozó el gol. Tras el descanso, el guion cambió por completo y Croacia asumió el control.
El arreón balcánico generó oportunidades en cadena hasta que Perisic, actuando como lateral izquierdo, firmó el 0-1 a sus 37 años. Entre las paradas de Costa y la zozobra de la zaga portuguesa, Cristiano llegó a marcar en una acción de gran calidad que no subió por fuera de juego. Poco después, tendría revancha.
Un agarrón de Nikola Vlasic sobre Renato Veiga en un córner fue advertido por el VAR y el colegiado noruego Espen Eskas decretó penalti. Cristiano convirtió para el 1-1, pero Croacia siguió llevando la iniciativa a pesar del carrusel de cambios de Martínez, que dejó en el banquillo a su capitán, quizá en su última gran cita. Con más balón, destacaron Luka Modric y un Mateo Kovacic que obligó a lucirse a Costa, incluso con un despeje que dio en el poste.
Rafael Leao, respaldado por su entrenador, estrelló un disparo en el larguero y, ya en el descuento, puso un centro preciso que Ramos cabeceó a la red para el 2-1. Aún hubo emoción final: Gvardiol marcó el 2-2, pero tras una larga revisión para determinar si hubo desvío previo de Igor Matanovic, el tanto quedó invalidado, sellando el pase de Portugal y el adiós croata.




