El seleccionador de Inglaterra, Thomas Tuchel, advirtió que su equipo podría resentir los 2.240 metros de altitud de Ciudad de México, donde se medirá con el Tri en los octavos de final del Mundial.
“Recién salgo de este partido y trato de disfrutarlo, pero es quizá uno de los duelos más hermosos y emocionantes que se pueden jugar: contra México en el Azteca”, señaló el técnico alemán.
Tuchel identificó la altura como uno de los principales desafíos para sus dirigidos, por la dificultad de adaptarse en poco tiempo.
“Nos aguardan muchos obstáculos. La altitud será una gran desventaja, es imposible aclimatarse físicamente en solo cuatro días. Seguramente aparecerán más dificultades, pero estamos preparados”, añadió sobre el choque del 5 de julio en México.
El entrenador destacó además que su equipo rompió otra racha negativa: desde el título de 1966, Inglaterra no había superado una eliminatoria mundialista tras recibir el primer gol.
“Es una señal muy positiva”, afirmó el exentrenador del Paris Saint-Germain, quien consideró que la remontada “refleja el nivel de determinación, fe y concentración” del grupo.
Tuchel sostuvo que Inglaterra fue superior en el campo y valoró la persistencia del equipo ante la portería congoleña, donde Lionel Mpasi sostuvo el cero hasta el minuto 75 con una actuación sobresaliente.
Consultado por la dependencia del equipo respecto a su capitán, Harry Kane, el seleccionador fue claro: no contempla prescindir de él en este Mundial. “Si hubieran pasado unos minutos más sin el empate, habríamos metido a un segundo delantero. Consideramos a Ollie (Watkins) o a Ivan (Toney), pero el plan no es jugar sin Harry”, explicó.
Por último, reiteró su desacuerdo con las pausas de hidratación, aunque intenta sacarles provecho. “Trato de utilizarlas al máximo, pero no me gustan. Disfruto más del fútbol cuando fluye y el impulso se va acumulando”, concluyó.




