Lionel Messi valoró la ajustada victoria de Argentina al subrayar que esperaban un duelo muy exigente ante Cabo Verde, un rival que no había caído frente a España ni Uruguay. Elegido mejor jugador del 3-2, explicó que lo más complejo fue abrir el marcador y que, tras perder la pelota y bajar la presión, el equipo se complicó. Remarcó la paridad del Mundial: cada partido es durísimo, a eliminación directa y sin concesiones. Señaló la necesidad de descansar tras el gran desgaste de 120 minutos, rescatar lo positivo, corregir lo que falló —“fueron muchas cosas”— y destacó el peso del balón parado, con el que llegaron dos goles. Argentina jugará los octavos de final ante Egipto el martes en Atlanta.
Lionel Scaloni admitió que el equipo sufrió “demasiado” para imponerse en la prórroga, pero reivindicó el carácter de la Albiceleste como su principal fortaleza en su partido número 100 al mando. Consideró este encuentro uno de los que más lo marcaron por la exigencia y los vaivenes: Argentina dejó escapar la ventaja dos veces y encajó un 2-2 “imparable”. Aun así, aseguró haber mantenido la calma porque sentía al equipo entero. Elogió la entrega de Cabo Verde y apuntó que la remontada nació de la identidad del grupo: ser Argentina implica sufrir, no rendirse y tener coraje para salir de situaciones límite. Destacó la sociedad entre Messi y Lautaro Martínez y el gran esfuerzo de Facundo Medina, sustituido por calambres. Confesó su carácter desconfiado, que le impide relajarse incluso con el marcador a favor. Con apenas tres días y medio hasta el cruce con Egipto, afirmó que el equipo llega reforzado por esta victoria y seguirá en la misma línea.




