El odontólogo y exseremi Matías Letelier, detenido por hacerse pasar por carabinero y realizar controles de tránsito en La Serena, admitió que se “extralimitó” y entregó una peculiar explicación de su conducta. Recuperó la libertad tras pagar una caución de 2 millones de pesos.
Según su versión, ese día asistió a una reunión social vistiendo un uniforme parecido al de Carabineros. Al retirarse, un funcionario municipal lo habría confundido con un efectivo policial y le solicitó apoyo para ordenar el tránsito debido a la congestión generada por una retroexcavadora. Aseguró que, ante el desorden vial, decidió colaborar, momento en que una patrulla lo fiscalizó.
En un punto de prensa, Letelier reiteró que cometió un exceso y ofreció disculpas a la institución. Dijo sentir “tremendo respeto” por Carabineros y afirmó llevar 15 años atendiendo a funcionarios, muchos de ellos de manera gratuita. Sobre el arma incautada, indicó que se trataba de una pistola de fogueo, que mantenía para ahuyentar delincuentes tras sufrir varios robos.
El Juzgado de Garantía de La Serena lo formalizó por usurpación de funciones públicas, uso indebido de uniforme policial, receptación de placa patente y porte de un arma de fuego adaptable. Si bien inicialmente se ordenó su prisión preventiva, esta fue reemplazada por una fianza de 2 millones de pesos. Quedó con firma semanal, arraigo nacional y un plazo de investigación de 120 días.
Al justificar la resolución, la jueza María Asunción de la Barra señaló que, en esta etapa, los testimonios de carabineros y registros audiovisuales respaldan que Letelier simuló ejercer labores policiales portando un uniforme confundible con el institucional. También se consideró que el vehículo tenía placa patente con encargo por robo y que el imputado llevaba una pistola de fogueo adaptable y otra de aire comprimido.
Letelier fue nombrado seremi de Salud de Coquimbo en marzo de 2018, durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera, pero su designación fue revocada antes de asumir por inconsistencias en su currículum. Una investigación periodística desmentía antecedentes académicos y profesionales atribuidos por él, lo que lo llevó a reconocer “imprecisiones”. En ese contexto también surgieron denuncias por una deuda millonaria de arriendo y el uso de documentos presuntamente falsos, causas que llegaron a tribunales sin que exista una condena conocida en su contra.




