La selección de Estados Unidos recibió un impulso inesperado antes de los octavos de final del Mundial: la FIFA dejó sin efecto, de manera provisional, la suspensión de un partido impuesta a Folarin Balogun, por lo que el delantero podrá enfrentar a Bélgica.
Balogun, de 25 años, había visto la tarjeta roja directa en la victoria ante Bosnia y Herzegovina, tras una dura infracción sobre el defensor Tarik Muharemovic. De acuerdo con el reglamento del torneo, una expulsión de ese tipo conlleva automáticamente un encuentro de sanción y, en principio, no admite apelación, según habían señalado funcionarios del organismo tras el partido.
No obstante, la situación dio un vuelco. De acuerdo con lo informado por The Athletic, la FIFA comunicó este domingo que la pena queda suspendida, lo que habilita al atacante para disputar el cruce de octavos en el Lumen Field.
El ente rector del fútbol explicó que el Comité Disciplinario impuso inicialmente un partido de suspensión por violaciones a los artículos 14 y 66 del Código Disciplinario. Sin embargo, en la misma resolución se aplicó el artículo 27, que permite dejar en suspenso la sanción durante un periodo de prueba de un año.
En la práctica, Balogun podrá participar en lo que resta del Mundial siempre que no incurra en una falta de naturaleza similar durante ese plazo. Si reincide, la suspensión se activará de inmediato y, además, podría sumarse cualquier castigo adicional que determine el Comité Disciplinario.
El artículo 27 faculta a los órganos judiciales de la FIFA a suspender total o parcialmente la ejecución de una sanción y prevé la revocación del beneficio en caso de repetición de la conducta. Con esta medida, Estados Unidos recupera a una de sus piezas ofensivas clave para el duelo frente a Bélgica, con el objetivo de alcanzar los cuartos de final.




