Durante la noche del domingo se concretó la expulsión de un ciudadano colombiano desde Chile, tras cumplir una condena de cuatro años de prisión por robo con violencia y robo con intimidación.
De acuerdo con la Policía de Investigaciones, la medida se ejecutó de forma administrativa inmediatamente después de que finalizara su pena, mediante un vuelo comercial con destino directo a Colombia.
El operativo se desarrolló en coordinación con las autoridades policiales colombianas. El subprefecto Francisco Quezada, de la POLINT, señaló que se dio cumplimiento a la resolución de expulsión emitida por el Servicio de Migraciones y detalló que el expulsado registra en su país de origen una orden de captura por violencia intrafamiliar agravada.
Por este motivo, se prevé que sea detenido por la policía local al arribar al aeropuerto y quede a disposición de la justicia colombiana. Las autoridades no divulgaron su identidad, y las imágenes del traslado muestran el rostro difuminado.




