La Comisión de Apelación de la FIFA rechazó la solicitud presentada por la Real Asociación Belga de Fútbol (RBFA) en el caso Balogun, al determinar que no era parte del procedimiento y, por tanto, no tenía legitimación para impugnar la decisión.
Según informó la FIFA, la petición de la RBFA se refería a la resolución de la Comisión Disciplinaria que suspendió durante un año la sanción de suspensión de partidos impuesta al delantero de la selección de Estados Unidos Folarin Balogun.
La sanción al futbolista se originó por una expulsión con tarjeta roja directa durante el partido de la Copa Mundial de la FIFA 2026 entre Estados Unidos y Bosnia y Herzegovina, disputado el 1 de julio de 2026 en el San Francisco Bay Area Stadium.
El comunicado oficial precisa que la solicitud fue declarada inadmisible porque la RBFA no era parte del proceso, y aclara además que el presidente de la Comisión de Apelación, el estadounidense Neil Eggleston, no intervino en la decisión.
La RBFA, por su parte, sostiene que no presentó una apelación contra la medida, que habría sido adoptada tras una comunicación entre Donald Trump y Gianni Infantino, sino que únicamente pidió explicaciones sobre el modo en que se resolvió el asunto.
No obstante, la FIFA interpretó ese requerimiento como una apelación formal. El procedimiento quedó de inmediato invalidado al no cumplirse un requisito reglamentario: la parte recurrente debía haber sido notificada previamente.
En un comunicado anterior, la RBFA afirmó que la FIFA no proporcionó información al respecto. La asociación belga denunció que, pese a buscar solo aclaraciones legítimas, la FIFA transformó su consulta en una apelación y luego la declaró inadmisible.




