La carrera hacia las presidenciales francesas de 2027 entra este martes en un punto clave con la resolución que emitirá el Tribunal de Apelación de París sobre Marine Le Pen, líder de Agrupación Nacional (RN) y favorita en las encuestas, quien podría quedar inhabilitada para presentarse por cuarta vez a la jefatura del Estado.
Tras haber alcanzado la segunda vuelta en 2017 y 2022 frente a Emmanuel Macron, Le Pen encara el final de una década de macronismo en su posición más ventajosa. No obstante, el fallo, esperado a las 7:30 hora de Chile, podría reordenar el panorama político francés.
Los jueces deberán pronunciarse sobre la confirmación o no de la condena por malversación de fondos públicos en el caso de los asistentes parlamentarios europeos del antiguo Frente Nacional (FN), hoy Agrupación Nacional (RN).
Si se ratifica la inhabilitación por cinco años con aplicación inmediata, Le Pen quedaría fuera de la contienda de 2027, lo que abriría paso a una posible candidatura del presidente del RN, Jordan Bardella, también bien posicionado en los sondeos.
Se barajan tres desenlaces: mantener íntegramente la condena; modificar o reducir la inhabilitación para permitir que Le Pen siga en liza; o anular total o parcialmente el fallo de primera instancia. Con todo, analistas advierten que solo una absolución despejaría plenamente su camino hacia el Elíseo.
El tribunal también debe pronunciarse sobre el fondo del expediente: si existió un entramado para desviar recursos del Parlamento Europeo, destinados a asistentes parlamentarios, a la financiación de personal que en realidad trabajaba para el partido entre 2004 y 2016.
En marzo de 2025, el Tribunal Penal de París condenó a 25 acusados por su participación en ese esquema y cifró el perjuicio en 3,2 millones de euros, descontados los reembolsos efectuados. Le Pen recibió cuatro años de prisión —dos firmes susceptibles de cumplirse con pulsera electrónica—, una multa de 100.000 euros y cinco años de inhabilitación de aplicación inmediata. Once sentenciados, además de Le Pen y el partido, recurrieron.
Durante la apelación, Le Pen negó la existencia de un “sistema” y defendió su “buena fe”. La Fiscalía solicitó mantener la inhabilitación por cinco años, junto con cuatro años de prisión —tres con suspensión— y una multa de 100.000 euros. La dirigente ya había advertido que no haría campaña si se confirmaba la inhabilitación o si quedaba bajo control electrónico.
En la antesala del fallo, Jordan Bardella expresó públicamente su respaldo a Le Pen, subrayando la influencia que ella tuvo en su vocación política y destacando su fortaleza, resiliencia y convicción. Afirmó que nada justifica su exclusión de la decisión de los votantes y aseguró que su apoyo es total y no depende de las circunstancias. También sostuvo que el RN ha previsto los distintos escenarios y está preparado para asumir las consecuencias de la decisión del Tribunal de Apelación de París.




