La Universidad de Santiago (Usach) reanudó sus clases este lunes tras un prolongado paro motivado por el suicidio de un estudiante dentro del campus. El retorno se da bajo una serie de garantías académicas y un periodo de marcha blanca.
La paralización, definida como reflexiva y orientada a promover el cuidado de la salud mental, había sido aprobada el 29 de mayo con la opción de renovarse semanalmente mediante votación. En ese momento, la Federación de Estudiantes de la Usach planteó la necesidad de abrir espacios reales de diálogo sobre bienestar psicológico, condiciones de vida universitaria y la construcción de una institución más humana y segura.
El viernes pasado, el estudiantado resolvió no extender una nueva semana de paro tras validar acuerdos académicos alcanzados con la administración.
En el marco de la marcha blanca, vigente del lunes 6 al domingo 12 de julio, se estableció que durante la primera semana no se realizarán evaluaciones, aunque sí se deben entregar notas pendientes. Para el resto del semestre se fijó un máximo de tres Pruebas Especiales Programadas (PEP) por semana, sin posibilidad de que se programen en días consecutivos, y un tope de cinco evaluaciones totales en el mismo periodo.
También se determinó que la asistencia no será obligatoria: faltar a clases no impedirá aprobar ni acceder a evaluaciones recuperativas. El primer semestre finalizará el 29 de agosto. Habrá receso en septiembre y el segundo semestre comenzará el 21 de septiembre, tras las Fiestas Patrias.




