El acuerdo entre la bancada de senadores del PPD y el Ministerio de Hacienda sobre invariabilidad tributaria generó un fuerte rechazo dentro del partido. Las Juventudes, la Bancada de Concejales y la Mesa Regional Metropolitana cuestionaron tanto el contenido del pacto como la forma en que se llevó adelante.
La Juventud del PPD fue la primera en pronunciarse mediante un comunicado en el que expresó su rechazo al respaldo entregado por los senadores al Proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional, al que aluden como la megarreforma del gobierno de Kast. Señalaron que decisiones de esta magnitud deben responder a las convicciones expresadas por la ciudadanía y no a intereses personales, y cuestionaron que el proyecto no garantiza el crecimiento económico que el Gobierno promueve, calificando como un acto de fe sostener lo contrario sin evidencia concluyente. El texto cerró con un llamado a los parlamentarios a actuar con transparencia, rendir cuentas a sus electores y priorizar siempre el interés público.
Desde el mundo municipal, la Bancada de Concejales y Concejalas del PPD manifestó “profundo dolor” por el entendimiento alcanzado. Si bien defendieron el diálogo y la búsqueda de acuerdos, advirtieron que estos no pueden implicar la renuncia a los principios que dieron origen al proyecto político del partido. Plantearon que, cuando las decisiones parecen favorecer principalmente a los sectores de mayores recursos mientras muchas familias siguen con dificultades, es legítimo preguntarse si el PPD continúa representando a su base. Recalcaron que su militancia no se asocia a la defensa del gran empresariado, sino a la justicia social, la igualdad de oportunidades y un Estado que proteja a quienes más lo necesitan. Enfatizaron que no pueden guardar silencio ante un rumbo que perciben alejado de esos valores y pidieron recentrar la acción política en la reducción de desigualdades y en decisiones consultadas con la militancia. La declaración fue firmada por el jefe de bancada, Reinaldo Rosales Méndez.
La Mesa Regional Metropolitana del PPD enfocó sus críticas en el procedimiento. En un pronunciamiento titulado “escuchar al partido no es un trámite: es una obligación política”, expresó su preocupación política, orgánica y comunicacional por la manera en que se condujo la decisión. Aclararon que no desconocen la importancia del crecimiento, la inversión y el empleo, ni la necesidad de mejorar proyectos desde el Congreso, pero sostuvieron que una resolución de este calibre no puede adoptarse sin una previa socialización con la Dirección Nacional, la Comisión Política y la militancia. Advirtieron que actuar sin deliberación interna en materias que comprometen la línea opositora, la identidad programática y la imagen pública del PPD, erosiona la confianza y confunde a la ciudadanía. Alertaron además sobre el costo comunicacional de enterarse por la prensa y recordaron que la autonomía legislativa no reemplaza al partido. Solicitaron discutir formalmente el tema en las instancias orgánicas, con claridad política y respeto por la militancia, remarcando que sin base militante, deliberación y democracia interna no hay reconstrucción posible.
Desde fuera del PPD también hubo reacciones. El senador socialista Fidel Espinoza respaldó la postura de las juventudes del PPD y calificó la megarreforma como un mal proyecto que beneficia a los más ricos, sin asegurar crecimiento ni empleo. Criticó la decisión de los senadores del PPD y los instó a reconsiderarla.
En paralelo, el Ministerio de Hacienda destacó el acuerdo con la bancada de senadores del PPD sobre reglas de invariabilidad tributaria, presentado como un marco de estabilidad para incentivar la inversión, promover nuevos proyectos y generar empleo y oportunidades.




