Un carabinero fue dado de baja y enfrenta una investigación por presunto hurto, tras ser sorprendido retirando una pertenencia desde el vehículo de la familia del niño de 12 años que falleció durante una encerrona ocurrida el 24 de junio en San Bernardo.
El episodio tuvo lugar mientras el automóvil permanecía bajo custodia y a la espera de ser entregado a sus dueños, luego de las pericias realizadas en el marco de la indagatoria por el asalto que terminó con la muerte del menor.
El uniformado, adscrito a la 14.ª Comisaría de San Bernardo, habría extraído al menos un objeto desde el interior del auto. Tras detectarse la situación, Carabineros dispuso su desvinculación inmediata y abrió un sumario administrativo.
La institución confirmó el hecho y subrayó que no tolera conductas contrarias a los principios éticos ni a los estándares de probidad que rigen su actuar. No se pudo precisar cuántos ni cuáles fueron los elementos presuntamente sustraídos, aunque fuentes ligadas al caso indicaron que se trataría de un artículo de bajo valor económico.
De acuerdo con esas mismas fuentes, la decisión de expulsarlo respondió tanto a la vulneración de normas internas como al fuerte impacto público asociado al fallecimiento del menor durante la encerrona.
La información fue remitida a la Fiscalía Militar, que evaluará la apertura de una causa penal, la cual se desarrollaría en paralelo al proceso disciplinario ya en curso.
Por el asalto, hay cinco detenidos de entre 17 y 23 años, imputados por su presunta participación en el hecho que culminó con la muerte del niño, quien perdió la vida tras ser arrastrado por el vehículo robado en el que viajaba junto a su padre y una tía.




