Diputados del Partido Comunista visitaron el Recinto Especial de Alta Seguridad para constatar el estado de salud y las condiciones de reclusión de Mauricio Hernández Norambuena, conocido como “Comandante Ramiro”.
La visita se realizó en medio de la disputa entre la defensa del exintegrante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez y Gendarmería, luego de que la justicia ordenara anular su traslado al REPAS y dispusiera su retorno a la cárcel de Rancagua, donde cumplía condena.
La diputada Lorena Pizarro afirmó que su permanencia en el REPAS obedece a una decisión política y que se le estaría sancionando por lo que simboliza, sin fundamentos que lo respalden. Según la parlamentaria, el cambio desde Rancagua no tendría justificación y reflejaría una determinación del actual Gobierno.
Desde la defensa, en tanto, acusan a Gendarmería de no acatar los fallos. El abogado Mauricio Menares señaló que los recursos presentados por la institución fueron declarados inadmisibles y que no existirían trabas legales para concretar el traslado. A su juicio, solo persistirían consideraciones políticas del Ministerio de Seguridad y de Gendarmería.
De acuerdo con la defensa, la mantención de Hernández Norambuena en alta seguridad responde a criterios políticos antes que jurídicos. Tras una nueva resolución, el tribunal fijó un segundo plazo para ejecutar el regreso al penal de Rancagua, que vence el 11 de julio, lo que, sostienen, otorga la certeza jurídica necesaria para avanzar.
La presencia de los diputados del PC reaviva el debate sobre el cumplimiento de las sentencias y las razones por las que el “Comandante Ramiro” sigue en un recinto distinto al dispuesto por la justicia.




