Mientras Rodrigo Silva, subcomisario de la PDI que se atrincheró en un edificio de Las Condes, permanece hospitalizado en el Hospital de Carabineros, un cercano del funcionario salió en su defensa y respaldó sus denuncias públicas.
El martes, el subcomisario de la Brigada de Robos e Investigación Criminal (BIRO Incri) se encerró en una oficina, quebró un ventanal y gritó que temía por su vida. En ese contexto, apuntó a presuntos actos de corrupción e irregularidades dentro de la PDI y otras entidades.
Tras el incidente, quedó bajo resguardo de Carabineros, cuyos efectivos custodian su domicilio por razones de seguridad. Sin embargo, la noche del miércoles logró salir de su casa hacia un paradero desconocido y regresó de madrugada del jueves ingresando por una ventana. En esa maniobra sufrió cortes en el cuello y en la muñeca izquierda. Las heridas, catalogadas como leves, motivaron su traslado al Hospital de Carabineros.
Un amigo del subcomisario, consultado por el caso y por las denuncias, admitió no manejar todos los pormenores, pero sostuvo que “hay algo muy turbio”. Calificó la situación como grave y destacó que Silva es “una persona totalmente normal”, padre y abuelo dedicado. Añadió que lo conoce como vecino y apoderado del mismo curso escolar, y que no duda “ni un milímetro” de lo que ha hecho y declarado.




