Irán advirtió que responderá a los recientes ataques estadounidenses, ordenados por el presidente Donald Trump y ejecutados durante la madrugada del miércoles contra múltiples objetivos militares en territorio iraní.
Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní y exmilitar, afirmó que la reapertura del estrecho de Ormuz dependerá de entendimientos con Teherán. Señaló que Estados Unidos “debe entender” que la intimidación no quedará sin respuesta y sostuvo que, si reciben un ataque, responderán en la misma medida. Además, advirtió que el paso estratégico solo se normalizará bajo “arreglos iraníes”, no bajo presiones de Washington.
Según el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), los bombardeos buscaron reducir la capacidad de Irán para amenazar el transporte marítimo comercial y a tripulaciones civiles en el estrecho de Ormuz. Indicó que se golpearon cerca de 90 objetivos militares, entre ellos sistemas de defensa aérea, equipos de vigilancia costera, depósitos de misiles y drones, activos navales e infraestructura logística a lo largo de la costa iraní.
Esta ofensiva siguió a otra realizada la madrugada del martes, cuando fueron atacados alrededor de 80 objetivos, incluido más de medio centenar de embarcaciones ligeras vinculadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. Washington justificó ambas acciones acusando a Teherán de romper la tregua al agredir tres buques comerciales en la zona.
El CENTCOM remarcó que sus fuerzas permanecen en alerta y listas para ejecutar nuevas órdenes. Ese mismo miércoles, Trump dio por terminada la tregua, argumentando que los ataques buscan mermar las capacidades militares iraníes y asegurar la libre navegación en un corredor clave para el mercado energético mundial. Tras las dos rondas de bombardeos, el mandatario advirtió que una nueva agresión iraní contra barcos en Ormuz provocará una réplica “mucho peor” por parte de Estados Unidos.




