Desde 2024, las autoridades chilenas —a través del Servicio de Impuestos Internos (SII) y el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac)— intensificaron la fiscalización a las ópticas ante su fuerte expansión en el país. Un informe de Colliers revela que, solo en la Región Metropolitana, estos locales crecieron 405% en la última década, con Santiago y Providencia concentrando la mayor cantidad. En la región se pasó de 295 ópticas en 2016 a 1.490 en la actualidad. Según César Herrera, consultor de la firma, Santiago lidera con 579 establecimientos, seguida por Providencia (162), Maipú (85), Puente Alto (70) y Las Condes (67). Agregó que, en los últimos cinco años, el aumento alcanza 94%.
El detalle comunal muestra la siguiente distribución: Santiago (579), Providencia (162), Maipú (85), Puente Alto (70), Las Condes (67), Ñuñoa (48), San Bernardo (44), La Florida (41), Estación Central (20), Pudahuel (20), El Bosque (19), Buin (18), San Miguel (18), Macul (17), Lampa (16), Vitacura (16), Quilicura (15), Huechuraba (14), Melipilla (14), Quinta Normal (14), La Cisterna (13), Padre Hurtado (13), Peñalolén (13), Renca (13), Talagante (13), Pedro Aguirre Cerda (10), Colina (8), Conchalí (8), La Granja (8), Peñaflor (8), Recoleta (8), Curacaví (7), La Pintana (7), Lo Espejo (7), Lo Prado (7), Independencia (6), Lo Barnechea (6), San Ramón (6), Cerrillos (5), Cerro Navia (5), La Reina (5), Paine (5), San Joaquín (5), Isla de Maipo (2), Pirque (2), Calera de Tango (1), San José de Maipo (1) y Til Til (1).
El sector está bajo observación. Hace dos años, el SII advirtió que el número de ópticas se había triplicado y que reforzaría los controles para verificar el correcto comportamiento tributario. En esas revisiones detectó riesgos como la falta de emisión de documentos fiscales y domicilios no registrados. También observó eventuales incumplimientos laborales, debido a la presencia de “captadores” de clientes en terreno que no tendrían contratos formales.
En paralelo, el Sernac inició en mayo una fiscalización nacional luego de constatar que numerosas ópticas ofrecen exámenes visuales, una práctica reservada a profesionales habilitados. Por ello exige la identificación de quienes realizan estas evaluaciones —nombre, RUT y títulos— para contrastarlos con los registros de la Superintendencia de Salud. El despliegue alcanza a grandes cadenas en centros comerciales, negocios medianos locales y regionales, y pequeños centros ópticos independientes.
El Sernac subrayó que la prioridad de estas empresas debe ser resguardar la salud visual y el bolsillo de los consumidores, asegurando el cumplimiento de la Ley del Consumidor y de las normas sanitarias vigentes.




