Un informe independiente detalla seis ingresos de embarcaciones chinas a la zona económica exclusiva (ZEE) de Chile en los últimos dos años y sostiene que, desde octubre de 2024, el país se transformó en el principal soporte logístico en Sudamérica para esa flota. El documento, elaborado por el investigador argentino especialista en conservación marina Milko Schvartzman, señala que en 2025 los puertos chilenos fueron la principal fuente de abastecimiento de naves chinas en la región. También critica el apoyo brindado a pesar de restricciones en países vecinos y de antecedentes de pesca ilegal.
Perú cierra los puertos
En 2024, Perú restableció exigencias para escalas de barcos extranjeros, tras presiones de pescadores artesanales y gremios, reimplantando condiciones como el uso de sistemas satelitales de seguimiento no manipulables. La medida tuvo antecedentes en 2018, cuando se detectó a naves chinas pescando pota dentro de la ZEE peruana. Las embarcaciones asiáticas se negaron a cumplir y, pese a periodos sin recalar, volvieron a operar en puertos peruanos sin ajustarse plenamente a la normativa. El nuevo cierre de 2024 desplazó el abastecimiento hacia Chile: tras nueve meses sin escalas, los barcos chinos regresaron a puertos chilenos en octubre. Aunque las recaladas mensuales no superaron cinco y cayeron a cero en abril de 2025, en mayo subieron a diez y alcanzaron un peak de 50 en septiembre.
Operaciones sospechosas
La ZEE se extiende 200 millas náuticas desde la costa. El informe identifica entre seis y siete buques de la flota china del calamar con incursiones no autorizadas en aguas chilenas y comportamientos compatibles con pesca dentro de jurisdicción nacional. Para ello se analizaron trayectorias del sistema AIS.
La primera intromisión ocurrió el 22 de octubre de 2024: el Zhong Ju 817 ingresó 4,66 kilómetros entre las 10:58 y las 13:00. Aunque la pesca de calamar es mayoritariamente nocturna, el horario no descartaría actividad extractiva. El 23 de octubre, el Fu Yuan Yu 7873 entró 200 metros en la ZEE; esta nave está sancionada por autoridades estadounidenses por transbordos de restos de tiburón en 2017 y denuncias de abusos laborales y violencia, y recalaría en Arica en septiembre de 2025.
Demanda
En marzo de este año, la ONG Fima presentó la primera acción judicial por un caso de este tipo, alegando que el Lu Rong Yuan Yu 667 ingresó unos 281 metros a la ZEE chilena a las 04:26 del 1 de octubre de 2025. La velocidad registrada, 0,7 nudos, se considera indicio de pesca activa de jibia. La nave abandonó el área antes de las 05:20.
El 2 de octubre, el Huan Xiang 6 —un frigorífico de 160 metros, mayor que los pesqueros de 59 a 79 metros— fue detectado a 970 metros dentro de la ZEE. Su rol es logístico: recibir captura en alta mar y trasladarla a puerto, permitiendo faena continua. Entre septiembre y octubre realizó nueve transbordos prolongados, de cuatro a doce horas, frente a las costas de Chile.
Imágenes satelitales
La pesca de jibia utiliza potentes luces nocturnas que pueden ser identificadas desde el espacio. El satélite VIIRS registró al Zhan Hai 004 a las 00:32 del 15 de octubre, poco antes de ingresar a la ZEE, y a la 1:43 lo mostró en plena actividad dentro de aguas chilenas. El AIS indicó ingreso a las 2:19, a 0,3 nudos, hasta 300 metros dentro de la ZEE. Aunque navegaba junto a otras siete naves, solo algunas transmitían AIS; el resto habría apagado sus equipos. A las 2:46 viró al oeste y salió del área. En diciembre recaló cuatro días en Iquique.
El 20 de octubre, a las 6:56, el Ou Ya 17 avanzó 1,24 kilómetros en la ZEE y permaneció una hora y 35 minutos a velocidades entre 0,4 y 2,1 nudos. Datos de monitoreo global lo ubican realizando faenas en días cercanos, lo que sugiere un patrón continuo. La embarcación tiene antecedentes de escalas en Perú y Uruguay; en 2019 llegó a Montevideo con el cuerpo de un tripulante indonesio fallecido.
El boom
Entre 2024 y 2025, las escalas de buques chinos en Chile aumentaron cerca de 3.000%. El informe cuestiona que, además de subsidios estatales chinos, estas naves accedan en Chile a infraestructura portuaria a bajo costo y a beneficios como la Zona Franca de Iquique, sin consecuencias proporcionales por antecedentes de pesca ilegal, trabajo forzoso y abusos, generando ventajas competitivas. Schvartzman plantea cuál es el beneficio para un país de la región al convertirse en principal soporte logístico de una flota asociada a depredación pesquera, pesca no regulada y daños a comunidades costeras.
El inicio del auge se sitúa en octubre de 2024, un mes después de la visita oficial a China de la entonces ministra de Defensa, Maya Fernández, quien participó en foros y reuniones bilaterales. El informe no establece causalidad, pero sugiere examinar coincidencias. La exministra señaló que el viaje se enfocó en satélites para gestión de riesgos. La Armada afirma mantener vigilancia permanente en la ZEE, con patrullajes regulares, apoyo de un submarino y acompañamiento a naves extranjeras en áreas críticas como el Estrecho de Magallanes.
Recomendaciones
El informe critica la ausencia de patrullaje y controles exhaustivos sobre la flota que opera al borde de la ZEE chilena. Observa que, a diferencia de Argentina y Perú, donde los buques mantienen márgenes de 1,2 a 2,5 millas fuera de la ZEE, frente a Chile lo hacen prácticamente sobre la línea. Propone establecer una franja de 20 millas desde el límite de la ZEE donde no se permitan operaciones extranjeras, y llama a la Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur a fijar cuotas máximas de captura del calamar gigante.




