El presidente del Sindicato de Futbolistas Profesionales (Sifup), Luis Marín, se refirió este viernes al proceso sancionatorio que el Servicio Nacional de Migraciones inició contra 36 clubes del fútbol chileno y 114 jugadores extranjeros que trabajan sin permiso laboral. La fiscalización surgió a partir de denuncias de sindicatos, que expusieron que el 42,7% de los futbolistas foráneos no cuenta con la autorización correspondiente.
Marín sostuvo que, pese a la complejidad del escenario, el Sifup busca una salida concreta que abarque no solo a los futbolistas, sino a todos los deportistas profesionales del país. El exarquero advirtió que los involucrados viven una situación delicada: muchos evitan usar el sistema financiero, enfrentan trabas para realizar compras cotidianas y no pueden desenvolverse con normalidad por el temor a eventuales controles o problemas familiares que agraven su día a día.
En ese contexto, alertó que los jugadores podrían verse forzados a abandonar el país e, incluso, enfrentar detenciones o deportaciones por un trámite que, según acusó, sus empleadores no han gestionado. Criticó además la falta de fiscalización de la ANFP, señalando que bastaría con exigir a los 46 clubes un catastro de sus futbolistas extranjeros para verificar la situación de cada uno.
Según información de Agencia ATON, Migraciones estableció que estas infracciones conllevan multas por cada jugador sin permiso, que van desde 716.490 hasta 14.329.800 pesos chilenos (aproximadamente entre 760 y 15.300 dólares).
El problema migratorio ha dificultado a numerosos deportistas la apertura de cuentas bancarias, el cobro de remuneraciones y la realización de trámites básicos, profundizando la precariedad de su situación en el país.




