Este martes, el Partido Comunista de China (PCCh) anunció la expulsión de Ma Xingrui por “graves violaciones de la disciplina y las leyes”. Según un comunicado difundido por la agencia estatal Xinhua, además fue destituido de sus cargos públicos y se ordenó la confiscación de sus “ganancias ilícitas”.
La medida se enmarca en la intensificación de la campaña anticorrupción impulsada por el presidente y secretario general del PCCh, Xi Jinping, que ha alcanzado a cuadros del partido y al Ejército Popular de Liberación. La investigación sostiene que Ma infringió la disciplina política, organizativa y de integridad, facilitando a familiares la compra de viviendas por debajo del precio de mercado, participando en intercambios de poder y dinero por sexo y permitiendo que allegados usaran su influencia para obtener cuantiosos beneficios.
Las autoridades añaden que Ma, quien fue secretario del partido en Xinjiang hasta julio de 2025 y anteriormente gobernador de la provincia de Cantón, intervino para favorecer a terceros en operaciones comerciales, adjudicación de proyectos y promociones laborales, aceptando de manera ilegal grandes sumas de dinero y objetos de valor.
El comunicado subraya que su conducta “violó gravemente la disciplina del Partido” y que ya es sospechoso del delito de soborno, por lo que su caso fue calificado de “particularmente grave”. El expediente penal ha sido remitido a la fiscalía para su revisión y eventual procesamiento. Ma se convierte así en el tercer miembro del Politburó investigado desde 2022.
La ofensiva anticorrupción ha sacudido también a las estructuras militares y gubernamentales. En febrero, Xi destituyó a nueve altos mandos del Ejército y al ministro de Emergencias, Wang Xiangxi, tras la apertura de investigaciones por presuntas “graves violaciones de la disciplina y de la ley” por parte de la Comisión Central de Inspección Disciplinaria y la Comisión Nacional de Supervisión.
En enero se inició igualmente un proceso contra Zhang Youxia, destacado general cercano a Xi desde la infancia y figura clave del alto mando, por “corrupción” y “graves faltas a la disciplina”. Analistas señalan que la purga en el aparato militar ha alcanzado niveles no vistos desde la Revolución Cultural, cuando numerosos generales fueron apartados por orden de Mao Zedong. Zhang, ex vicepresidente de la Comisión Militar Central, concentraba un poder determinante en la conducción cotidiana de los asuntos militares.
Si bien las autoridades esgrimen la corrupción como causa de las destituciones, algunos expertos internacionales apuntan a posibles luchas internas y cuestionan las motivaciones subyacentes. Recuerdan, además, que desde la década de 1980 la compra de ascensos contaminó la meritocracia militar, lo que sugiere que muchos oficiales veteranos podrían arrastrar prácticas irregulares de larga data.




