Han pasado 56 días desde la salida de Trinidad Steinert del Gobierno, tras la renuncia solicitada por el Presidente José Antonio Kast el 19 de mayo, que marcó su breve paso por el Poder Ejecutivo. Ahora, la exfiscal podría regresar al Estado si prospera su eventual nombramiento como agregada en la Embajada de Chile en Perú, destino que le sería afín por su experiencia como persecutora en el norte del país.
El canciller Francisco Pérez confirmó que se evalúa esa posibilidad, lo que activó reparos tanto en la oposición como en sectores del oficialismo. La alternativa surge considerando que su ingreso al gabinete implicó truncar una carrera de más de dos décadas en el Ministerio Público y que, según se ha comentado en círculos políticos, el propio Mandatario le habría ofrecido respaldo si la apuesta no resultaba.
Las críticas no tardaron. Parlamentarios de Chile Vamos advirtieron que el movimiento sería inconveniente tras el reciente dictamen de la Contraloría, que estableció que Steinert excedió sus atribuciones al pedir a la PDI antecedentes de una causa en curso. El diputado Diego Schalper (RN) llamó a frenar la designación, y el presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, señaló entender que no sería una alternativa viable para el Ejecutivo. Otros dirigentes recalcaron que primero debería cerrarse el capítulo con la Contraloría para evitar nuevos cuestionamientos.
El Partido Republicano salió en defensa de la exministra. Su timonel, el senador Arturo Squella, aseguró que Steinert reúne méritos para ocupar un cargo, especialmente en áreas vinculadas a seguridad.
Desde la oposición también se plantearon reparos vinculados a la imagen país y a la conveniencia de designar a una figura política por sobre profesionales de carrera diplomática. Además, recordaron que Steinert podría enfrentar una acusación constitucional. De hecho, se constituyó una Comisión Investigadora con plazo hasta el 19 de agosto para eventualmente presentar un libelo, si los antecedentes lo ameritan. En ese marco, el senador Iván Flores (DC) sostuvo que Steinert no demostró condiciones para ser ministra, mientras que la diputada Tatiana Urrutia (FA) llamó a resguardar el prestigio internacional de Chile.
Pese a la controversia, en La Moneda recalcan que no hay resolución final. La posible designación continúa en análisis y, por ahora, no se prevé una definición en el corto plazo.



