Doce estados de Estados Unidos presentaron una demanda para bloquear la compra de Warner Bros. Discovery, Inc. por parte de Paramount Skydance Corporation, valorada en 110.000 millones de dólares. La acción, interpuesta ante un tribunal federal de California, sostiene que la fusión infringiría las leyes antimonopolio del país.
La querella afirma que la operación vulnera la sección 7 de la Ley Clayton, que prohíbe acuerdos empresariales con potencial de reducir la competencia o fomentar la formación de monopolios. Según los fiscales, la concentración resultante encarecería los precios, degradaría la calidad y reduciría la oferta de contenido para cine y televisión, afectando a salas, operadores de cable básico y, en última instancia, a los consumidores. El fiscal general de California, Rob Bonta, lidera la iniciativa junto a sus homólogos de Arizona, Colorado, Connecticut, Massachusetts, Minesota, Nevada, Nueva Jersey, Nuevo México, Nueva York, Oregón y Washington.
El escrito judicial calcula que la compañía combinada controlaría alrededor del 27% del mercado de distribución cinematográfica y más del 30% de los grandes estrenos taquilleros, además de acentuar la concentración en los canales básicos de televisión por cable.
En junio, el Departamento de Justicia de Estados Unidos aprobó la transacción tras una investigación de ocho meses, concluyendo que no perjudicaría la competencia en televisión, streaming ni producción de contenidos. Incluso señaló que la evidencia recabada sugiere que la unión podría intensificar la rivalidad en el sector al fortalecer la posición de la empresa combinada frente a actores dominantes del streaming y los medios digitales.
Mientras tanto, la Unión Europea continúa su revisión del acuerdo, con un plazo provisional de decisión fijado para el 22 de julio. Autoridades en el Reino Unido también han señalado su disposición a intervenir en la operación.




