La eliminación de Brasil del Mundial 2026 sigue generando consecuencias en el país. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva cuestionó con dureza la decisión de varios futbolistas de no regresar a territorio brasileño tras la derrota ante Noruega en los octavos de final.
Durante una visita al Instituto Mauá de Tecnología, en São Paulo, Lula criticó que casi todo el plantel evitara el avión oficial de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), y resaltó que solo un jugador volvió en ese vuelo: Danilo. El mandatario dijo que envió un mensaje a Carlo Ancelotti, seleccionador de Brasil, aludiendo a que “la selección fue con mucha gente y regresó prácticamente sola”.
El presidente expresó su malestar por la falta de un regreso conjunto de la delegación al país tras la eliminación. Señaló que “casi no había nadie para volver en el avión de la selección” y calificó la situación de “vergüenza”, subrayando que únicamente Danilo, defensor de Flamengo, utilizó el vuelo dispuesto por la CBF. El resto de los 25 convocados optó por iniciar sus vacaciones en Estados Unidos o dirigirse directamente a los países donde militan sus clubes.
Lula también planteó una comparación sobre lo que habría ocurrido si Brasil hubiera ganado el torneo, afirmando que, en ese caso, “todo el mundo estaría celebrando”.
En medio de sus críticas, el presidente lanzó una ironía dirigida a Ancelotti durante una demostración tecnológica en el evento. Contó que observó un robot con perfil ofensivo que le recordó a figuras como Kylian Mbappé y Erling Haaland, y bromeó con “ficharlo” para la selección. Aseguró que le envió un mensaje al entrenador italiano sugiriendo que ese robot podría “hacer ganar a Brasil la Copa del Mundo”.
Las declaraciones de Lula reavivaron el debate sobre el compromiso del plantel brasileño, eliminado en la ronda de octavos de final en la cita de Norteamérica.



