La región del Bío Bío se mantiene en alerta por el sistema frontal que afecta a la zona. En Tomé ya se reportan viviendas dañadas, mientras que en Penco preocupa la posibilidad de remociones en masa en sectores que fueron devastados por los incendios del verano. A las lluvias se suman rachas de viento que podrían alcanzar los 80 km/h y marejadas en el litoral.
En Tomé, el desborde del estero Bellavista inundó siete casas, lo que motivó el despliegue de equipos municipales y maquinaria para atender la emergencia. Además, se suspendieron las clases del miércoles 15 de julio en todos los establecimientos municipales.
En Penco, la situación se observa con especial cautela en áreas afectadas por el incendio estival, por el riesgo de deslizamientos. La presidenta de la Junta de Vecinos de Vista Hermosa, Jacqueline Muñoz, señaló que existe temor a que los terrenos cedan y que los vecinos han reforzado sus viviendas con nylon.
La comuna de Penco registra 118 puntos críticos. Por ello, se anunció la suspensión de clases en 15 escuelas municipales para el miércoles y el viernes. El alcalde Rodrigo Vera indicó que se han activado medidas preventivas con apoyo del Serviu y que el personal municipal trabaja en coordinación con Bomberos y Carabineros. En caso de emergencias, se habilitarán dos albergues: la Escuela Patricio Lynch y la Escuela Penco.
Las precipitaciones continuarán. El director regional de Senapred, Alejandro Sandoval, estimó cerca de 80 milímetros de lluvia para esta jornada, con un comportamiento similar previsto para miércoles y jueves. En total, se proyectan alrededor de 200 milímetros entre el martes y la mañana del viernes.




