La presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, expresó este miércoles su orgullo por convertirse en la primera mujer elegida por voto popular en el país y agradeció a quienes la respaldaron “porque nunca se rindieron”. Sus declaraciones se dieron ante una multitud en Lima, luego de recibir las credenciales oficiales que la acreditan para gobernar entre 2026 y 2031.
Fujimori definió su elección como un compromiso mayor y una responsabilidad que asume con humildad. Sostuvo que su triunfo representa un avance para las mujeres y afirmó que la disciplina permite alcanzar cualquier meta. La lideresa de Fuerza Popular, hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), destacó el simbolismo de este hito.
Tras la ceremonia en el Gran Teatro Nacional, salió a saludar a sus simpatizantes aguardando en los exteriores y subió a un estrado para dirigirse a ellos. Acompañada de sus vicepresidentes, Luis Galarreta y Miguel Torres, señaló que la campaña terminó y que “no hay vencedores ni vencidos”, llamando a la unidad nacional y al trabajo conjunto.
Remarcó que su gestión se enfocará en resultados y en la inauguración de obras, aludiendo al estilo que, dijo, caracterizó a su padre. Agradeció el apoyo constante de sus bases, especialmente en momentos difíciles, y de las delegaciones regionales presentes en la entrega de credenciales. Prometió trabajar para generar confianza y cohesionar al país.
La acreditación como presidenta electa fue otorgada por el Jurado Nacional de Elecciones en un acto público en el Gran Teatro Nacional de San Borja, encabezado por su titular, Roberto Burneo. Asistieron el mandatario interino, José María Balcázar, autoridades locales y numerosos simpatizantes. La investidura está prevista para el 28 de julio, día nacional del Perú.
La fórmula presidencial de Fuerza Popular fue proclamada ganadora de la segunda vuelta el 3 de julio, en competencia con Juntos por el Perú, encabezado por el candidato Roberto Sánchez.




