Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos llevaron a cabo este jueves una nueva ronda de bombardeos contra Irán, enlazando seis noches consecutivas de ataques en medio de la creciente tensión entre ambos países. El Comando Central estadounidense (Centcom) señaló que la operación comenzó a las 14:00 hora del Este (18:00 GMT) y que su propósito es debilitar aún más las capacidades militares iraníes.
Aunque no se precisaron los objetivos de esta última ofensiva, en días previos el Pentágono indicó que ha impactado centros de mando, sistemas de misiles, drones e instalaciones de vigilancia. Washington sostiene que estas acciones buscan limitar la capacidad de Irán para amenazar el tránsito por el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio global de petróleo.
En paralelo, autoridades iraníes reportaron que proyectiles estadounidenses alcanzaron un aeropuerto en la provincia de Semnan, en el norte del país, sin informar de víctimas fatales hasta el momento.
Teherán además acusó a Estados Unidos de cometer un crimen de guerra, denunciando un ataque en las cercanías de un hospital oncológico infantil en la ciudad de Ahvaz, en el suroeste del territorio iraní.
La campaña aérea estadounidense se reanudó el fin de semana por orden del presidente Donald Trump, tras dar por concluido el memorando de entendimiento firmado el 17 de junio, luego de los ataques iraníes contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz. Adicionalmente, el martes el Centcom restableció el cerco naval sobre puertos y embarcaciones iraníes en esa zona estratégica, después de que la República Islámica advirtiera de un posible cierre de la vía marítima en respuesta a los bombardeos.
Como contramedida, Irán ha lanzado ataques contra intereses estadounidenses en varios países de la región, entre ellos Baréin, Kuwait y Jordania, lo que ha intensificado una confrontación que mantiene a Medio Oriente en estado de alerta.




