Irán aseguró haber ejecutado ataques contra objetivos militares de Estados Unidos en Qatar y Siria, con saldo de “varios muertos”, mientras que las fuerzas norteamericanas informaron la destrucción de una torre de vigilancia empleada por Teherán para hostigar buques comerciales en el estrecho de Ormuz.
La Guardia Revolucionaria indicó que sus Fuerzas Aeroespaciales lanzaron una ofensiva sorpresa contra un centro de mando de operaciones especiales en la zona siria de Al Tanf. Según su versión, el ataque destruyó un sistema de radar y varios helicópteros de operaciones especiales, y causó un elevado número de bajas entre militares estadounidenses.
En otro frente, Teherán afirmó haber llevado a cabo un “ataque intenso y sorpresivo” contra la base aérea de Al Udeid, en Qatar, donde habría inutilizado un radar de largo alcance y dañado varios aviones cisterna estratégicos de Estados Unidos.
De forma paralela, medios iraníes difundieron imágenes satelitales atribuidas a un ataque con misiles de la Guardia Revolucionaria contra la base de Al Dhafra, en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos.
Por su parte, el ejército estadounidense reportó que el miércoles destruyó la torre de vigilancia del puerto de Chah Bahar Shahid Kalantari, parte de una red de monitoreo marítimo en la costa iraní del golfo de Omán. De acuerdo con el Comando Central (CENTCOM), esa infraestructura era utilizada desde hace décadas por la Guardia Revolucionaria para rastrear y atacar embarcaciones comerciales que transitaban por el estrecho de Ormuz.
CENTCOM sostuvo que la eliminación de la torre reduce la capacidad iraní para coordinar agresiones contra tripulaciones civiles y contribuye a resguardar la libertad de navegación en la región, con la excepción de buques que intenten vulnerar el bloqueo naval que Estados Unidos mantiene sobre Irán. El martes, Washington reimpuso ese cerco marítimo en Ormuz, dos días después de que la República Islámica advirtiera sobre el cierre del paso en respuesta a bombardeos estadounidenses.




