El Gobierno de Chile, la Cancillería y el expresidente Eduardo Frei —embajador en Misión Especial ad honorem— impulsan la candidatura de Valparaíso para albergar la secretaría del Acuerdo BBNJ, conocido como Tratado de Alta Mar. La propuesta oficial del Ejecutivo puede revisarse al final de esta nota. Más detalles de la postulación en el enlace disponible.
El Acuerdo en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar relativo a la conservación y uso sostenible de la biodiversidad marina en áreas fuera de jurisdicción nacional —el “Acuerdo BBNJ”, por sus siglas en inglés— es el primer instrumento amplio e intersectorial sobre los océanos aprobado en décadas.
Aunque fue adoptado en 2023 bajo el alero de la ONU, entró en vigor el 17 de enero de 2026, culminando cerca de veinte años de negociaciones.
De acuerdo con Naciones Unidas, el tratado aborda múltiples dimensiones orientadas a garantizar la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad marina en zonas situadas fuera de la jurisdicción de los Estados.
Valparaíso compite con Bruselas (Bélgica) y Xiamen (China) por la sede de la secretaría. La decisión se tomará en enero de 2027.
Qué obtendría Valparaíso si aloja la secretaría del BBNJ
La instalación de la secretaría en la “Joya del Pacífico” abriría espacios para la cooperación internacional, la investigación científica y un mayor posicionamiento de la ciudad y del país.
De concretarse, el impacto alcanzaría diversos ámbitos. En la economía local, una secretaría internacional incrementaría la demanda de oficinas, hotelería, gastronomía, transporte y otros servicios asociados a funcionarios, delegaciones y asistentes a reuniones y conferencias.
También se proyecta la creación de empleos especializados en gestión internacional, derecho del mar, políticas ambientales, traducción, organización de eventos, logística y soporte técnico. A ello se sumaría un flujo sostenido de visitantes durante todo el año por encuentros de Estados Parte y comités.
Asimismo, la ciudad ganaría visibilidad internacional al acoger una institución vinculada al sistema de Naciones Unidas, reforzando su perfil como polo de gobernanza oceánica y diplomacia ambiental.
La postulación chilena subraya que sería la primera secretaría de un organismo de la ONU con membresía universal establecida en América Latina.
Otro punto a favor es la concentración en Valparaíso de universidades, centros de investigación marina y entidades públicas ligadas al océano, lo que facilitaría sinergias entre la comunidad científica nacional e internacional y podría atraer nuevos proyectos y financiamiento para la investigación marina.
Desde la Cancillería enfatizan que, si bien la secretaría opera de manera independiente, el país anfitrión suele tener ventajas para organizar reuniones, impulsar intercambios técnicos y proyectar sus capacidades en conservación marina.
En conjunto, el principal efecto para Valparaíso sería consolidarse como un nodo internacional de gobernanza, ciencia y diplomacia del océano, en complemento a su reconocido carácter portuario, turístico y universitario.




