El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que el secretario de Energía, Chris Wright, “está dirigiendo Venezuela” y lo felicitó por la labor que, según dijo, está realizando.
En un evento en la sede de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), Trump sostuvo que Wright “está dirigiendo Venezuela” y añadió que lo hace “mejor que nadie antes”. “Creo que podemos decir que Chris Wright está haciendo un gran trabajo. ¡Gracias!”, expresó.
Trump por presente de Venezuela
Consultado por los resultados de la intervención de Washington en el país sudamericano, el republicano respondió: “Nosotros también estamos ganando mucho. Y creo que tenemos derecho a ello. Fue una guerra de un solo día”.
Wright viajó a Venezuela el 11 de febrero de 2026, donde se reunió con la presidenta interina, Delcy Rodríguez, y recorrió instalaciones petroleras. La visita se dio tras la flexibilización de sanciones al sector energético venezolano impulsada por la Administración Trump.
El propósito del viaje fue acelerar la reapertura y recuperación de la industria petrolera, evaluar yacimientos in situ y avanzar en el acuerdo energético entre Estados Unidos y las nuevas autoridades venezolanas.
Dos días después, el 13 de febrero, el Departamento del Tesoro emitió las licencias generales 49 y 50, con las que compañías como Chevron, BP, Eni, Shell y Repsol pudieron retomar operaciones en Venezuela, habilitando además nuevas inversiones en petróleo y gas bajo autorización estadounidense.
Trump on Venezuela:
Energy Secretary Chris Wright is running Venezuela. pic.twitter.com/T2hd6vu52J
— Clash Report (@clashreport) July 23, 2026
Wright también ha asumido un rol central en la implementación de la política energética de Washington hacia Caracas, al negociar con las petroleras y supervisar el esquema de comercialización del crudo venezolano.
La Casa Blanca busca que la reactivación del sector capte hasta 100.000 millones de dólares en inversiones, con prioridad para firmas estadounidenses, manteniendo bajo su control los ingresos de las ventas de petróleo.
Las relaciones bilaterales, tras la captura del expresidente Nicolás Maduro, han estado marcadas por la estrategia presentada por el secretario de Estado, Marco Rubio, ante el Congreso, enfocada en la contención institucional, una “cuarentena petrolera”, reformas económicas y la construcción de un supuesto nuevo marco democrático.
A este escenario político se suma el reto de la reconstrucción después de los terremotos del 24 de junio. El Banco Mundial calculó este jueves en 19.600 millones de dólares los daños físicos directos y advirtió que una recuperación lenta podría lastrar la economía venezolana durante la próxima década.




