El número de fallecidos por el terremoto de magnitud 7,1 que sacudió el suroeste de Japón el martes subió a 34, informó este jueves el portavoz del Gobierno, Minoru Kihara, mientras continúan las labores para encontrar sobrevivientes entre los escombros.
Kihara precisó en su conferencia de prensa diaria que este balance preliminar proviene de reportes policiales recopilados desde el momento del sismo hasta las 6:30 hora local de este jueves (21:30 GMT del miércoles, 17:30 en Chile).
También confirmó que en el centro comercial operado por Aeon Mall, en Kashima, donde se registró una explosión poco después del temblor, se contabilizan siete víctimas mortales, la misma cifra que en la planta papelera de Nippon Paper Industries, en Yatsushiro, donde el terremoto derribó una gran chimenea.
Transcurridas más de 40 horas desde el sismo, las tareas de búsqueda y rescate se vuelven “cada vez más” una “carrera contra el tiempo”, remarcó el portavoz, en medio de la intensa ola de calor que afecta a la zona.
“Hoy también, la Policía, los Bomberos y las Fuerzas de Autodefensa continuarán con esfuerzos desesperados en las operaciones de rescate”, afirmó. Añadió que todas las agencias gubernamentales implicadas mantendrán “todos sus esfuerzos”, con la prioridad puesta en salvar vidas.
En el centro comercial de Kashima trabajan 370 bomberos, 190 policías y 170 efectivos del Ejército. En la fábrica de Yatsushiro operan 280 bomberos, 70 policías y 30 militares.
El sismo ocurrió a las 16:27 hora local (07:27 GMT) del martes, con epicentro a unos diez kilómetros de profundidad bajo la prefectura de Kumamoto, de acuerdo con la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), que emitió una breve alerta de tsunami.
La sacudida alcanzó el nivel máximo de 7 en la escala sísmica japonesa, que evalúa la intensidad en superficie y el potencial destructivo, y provocó daños significativos, incluido el colapso de parte del muro del emblemático castillo de Kumamoto.
Desde entonces se han registrado cientos de réplicas, entre ellas un temblor de magnitud 5,8 la noche del miércoles, y las autoridades han advertido sobre la posibilidad de un evento sísmico de mayor magnitud en los próximos días.




