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Embajador israelí en Chile pone en duda muertos en Gaza y afirma que la mayoría serían milicianos

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Escrito por:Camilo Suazo

El embajador de Israel en Chile, Peleg Lewi, afirmó que su país no pretende permanecer en la Franja de Gaza. Además, puso en duda las cifras de fallecidos difundidas por las autoridades gazatíes y utilizadas como referencia por la ONU.

De acuerdo con el Ministerio de Sanidad de Gaza, los muertos superan los 73.340 desde el 7 de octubre de 2023, inicio de la ofensiva israelí tras los ataques de milicianos en territorio israelí. Asimismo, se contabilizan más de 1.200 fallecidos desde la última tregua acordada en octubre de 2025.

“No dispongo de números, pero estimo que la mayoría de los muertos —y no creo que sean mil y tantos— son combatientes”, señaló en diálogo con BioBioChile.

Lewi valoró el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre un acuerdo para el desarme total de Hamás en Gaza, aunque se mostró prudente respecto de sus efectos concretos.

“Habrá que comprobar si las palabras del presidente Trump se materializan, porque en Medio Oriente las declaraciones no siempre se traducen en hechos”, dijo.

—El presidente Donald Trump aseguró que la Junta de Paz alcanzó un acuerdo para el desarme completo de Hamás y otros grupos en Gaza, y lo calificó de histórico. ¿Comparte esa visión?

Son noticias alentadoras, porque el acuerdo para terminar la guerra en Gaza de octubre tenía etapas y, tras la liberación de rehenes, el proceso quedó trabado. Es un avance significativo. Por el sufrimiento de la población gazatí, urge resolver esto con rapidez. Pero habrá que ver si las palabras se cumplen. Lo observamos con optimismo: Israel participa en las negociaciones y deseamos que se concrete.

—Hamás insistió que no entregará su armamento pesado mientras sigan las tropas israelíes en Gaza.

Hamás es el principal escollo para la paz. Esta guerra pudo haber concluido media hora después de que empezaron a liberar rehenes. Es una organización terrorista, no un Estado, sin elecciones. Israel no busca permanecer en Gaza; lo reiteramos. Salimos en 2005 y hoy operamos allí por lo ocurrido el 7 de octubre.

Planteé que el entendimiento con Hamás debe analizarse en clave regional. Las conversaciones con Líbano avanzan, pese a presiones de Hezbolá y Turquía. Además, lo que sucede en Irán repercute: Hezbolá y Hamás no cuentan con el respaldo de antes, se sienten aislados y eso influye en su accionar.

—Usted dijo que Israel no quiere quedarse en Gaza. ¿Qué garantías necesita para retirar sus tropas?

Que Hamás carezca de armamento pesado. Es un problema de confianza mutua, hoy muy baja. Las medidas pueden ser paralelas: un gobierno civil en Gaza, como la Autoridad Palestina en Judea y Samaria, con el que se pueda conversar, no un grupo terrorista. El modelo del Líbano —retiro total en zonas piloto con el ingreso simultáneo del Ejército libanés— podría servir en Gaza. La diferencia es que en Líbano hay un gobierno reconocido; en Gaza gobierna Hamás, considerado terrorista por la mayoría de los países. Necesitamos asegurarnos de que no volverán a caer cohetes sobre Israel.

—Pese a la tregua de octubre de 2025, se reportan más de 1.200 muertos por ataques en el enclave. ¿Son todos milicianos? ¿Tienen datos sobre civiles?

Las cifras en Gaza provienen, supuestamente, del Ministerio de Salud palestino. Hay que ser muy crédulo para dar por válidos esos números. No manejo datos exactos, pero estimo que la mayoría —y no creo que sean mil y algo— son combatientes. Respondemos a cada ataque contra nuestras tropas y perseguimos a los responsables del 7 de octubre. Cualquier país haría lo mismo.

En Israel aún hay miles con trauma postevento. Perseguir a quienes participaron en la masacre es un deber del Estado con sus ciudadanos. Mientras no haya acuerdo con Hamás, cuando nos atacan, respondemos. No creo en las cifras de Gaza. Siempre hay víctimas civiles y lamentamos cada una, pero forma parte de la realidad bélica.

—Más allá de la controversia sobre datos, se habla de más de 73.000 fallecidos en Gaza, cifras gazatíes que la ONU usa como referencia; un tercio serían niños. ¿Qué responde a quienes acusan desproporción en el costo humanitario?

¿Qué es la proporcionalidad? La noción es engañosa. Cuando una población es usada como escudo humano, la responsabilidad recae en Hamás. ¿Cuál sería la “medida exacta” para responder a una masacre como la del 7 de octubre? Esa vara no existe. En políticas públicas o en la lucha contra el crimen tampoco hay una proporcionalidad matemática. Además, expertos sostienen que la guerra en Gaza tendría una de las tasas más bajas de civiles muertos entre conflictos recientes. ¿Por qué no se discute la proporcionalidad en otros escenarios como Ucrania y Rusia?

—Israel y Líbano sostendrán en Roma, del 4 al 6 de agosto, una nueva ronda de conversaciones con mediación de Estados Unidos. ¿Qué espera?

Soy optimista. La sociedad libanesa está cansada de décadas de guerra civil y de injerencias externas. Hezbolá controló el sur; Turquía, el norte; Siria e Irán también han influido. Es momento de que los libaneses tomen las riendas de su seguridad y futuro.

Israel no busca presencia en Líbano. La neutralización de Hezbolá como fuerza militar beneficiaría tanto a Israel como al pueblo libanés.

—Israel ocupa una franja de hasta 10 km en el sur del Líbano. ¿Qué condiciones permitirían el retiro?

Que el Ejército libanés asuma el control. Si no entra, se crea un vacío que volvería a llenar Hezbolá, algo indeseable para ambos países.

—¿Cómo ha sido su relación con el presidente José Antonio Castillo?

No me he reunido con él. La relación con ministros y funcionarios ha sido correcta y prudente, como corresponde entre dos Estados. Ni más ni menos.

—¿Esperaba una reunión con él?

Los embajadores suelen ver al presidente cuando hay asuntos muy relevantes. El trabajo cotidiano se hace con Cancillería y otros ministerios. Como ocurre con otros embajadores, no se requiere un contacto diario con el jefe de Estado.

—Principales desafíos de su gestión en Chile para los próximos años.

Queremos dar contenido a la relación bilateral en cultura, comercio y más. Tras cuatro años de cierta congelación, estamos reactivando los vínculos: llegan delegaciones israelíes y también viajan misiones comerciales a Israel. El foco principal está en comercio, gestión hídrica y energías alternativas.

—¿Qué oportunidades ve Israel en Chile?

Buscamos participar en desalinización, mantener la cooperación militar y avanzar en acuerdos comerciales. Ambos países comparten valores, desafíos de naciones medianas y una fuerte orientación a la sociedad del conocimiento. La cooperación tecnológica es clave.

—¿Es factible el retorno de empresas israelíes a ferias como FIDAE?

Por supuesto. En la FIDAE de abril hubo presencia israelí, aunque con poco margen de tiempo. También hubo compañías en Exponorte, en minería, y estaremos a fin de año en Expo Naval. Estamos volviendo a la normalidad.

—Con “volver a la realidad” alude a la etapa con el presidente Gabriel Boric.

Volver a la realidad es no ser objeto de funas. Las críticas son legítimas y, cuando el gobierno del presidente Kast las tiene, las plantea. Lo importante es el diálogo, algo que —a nuestro juicio— se perdió durante la administración Boric.