El Real Madrid igualó 2-2 en su primer amistoso de pretemporada con público, ante la Fiorentina, en el Wörthersee Stadion de Klagenfurt (Austria), luego de haberse adelantado 2-0 en la etapa inicial.
Fue un duelo de ritmo contenido y varios tantos, donde el equipo blanco dejó ver carencias e interrogantes que marcarán el resto del curso, como la función que asumirá Endrick y las incorporaciones aún pendientes.
Mourinho no desveló demasiado con su primer once del año: tiró de los efectivos disponibles del primer equipo y completó con canteranos. La novedad más llamativa fue el estreno de Denzel Dumfries actuando como extremo derecho.
Los mayores quebraderos para el técnico portugués se concentraron en el centro de la zaga: con Konaté aún de descanso, Rüdiger corto de preparación y las bajas de Militao, Asencio y Huijsen. La solución pasó por los canteranos Joan Martínez y Mario Rivas, a la espera de que el plantel se reordene con el avance del verano.
Enfrente, una Fiorentina con más kilómetros en las piernas tras tres amistosos previos y dos triunfos. Pese a ello, al Madrid le bastó con chispazos para abrir el marcador.
Al 12’, un envío de Carreras desde casi la línea de fondo halló a Endrick en el punto caliente: controló, se perfiló y definió lejos del alcance de David de Gea.
En el 24’, Camavinga, ya dentro del área y con todo para finalizar, detectó mejor posicionado al canterano Alexis Ciria y le cedió el gol para el 2-0 con un remate cruzado potente.
El lunar de la primera parte llegó justo antes del entretiempo: un pase filtrado dejó a Piccoli entre líneas y el italiano se anticipó a la improvisada defensa madridista para acortar a 2-1.
Contra lo habitual en estas citas veraniegas, solo se produjo una variante al descanso: Oliver Christensen ingresó por David de Gea en la portería ‘viola’. Al 57’, llegaron tres cambios más para los italianos y uno de ellos impactó de inmediato con el 2-2.
Moise Kean desvió de cabeza al fondo de la red un centro desde la izquierda, aprovechando la falta de contundencia de la defensa blanca para despejar una acción que nació en el costado del área de Lunin.
Tras la pausa de hidratación, el desgaste físico se notó y el bajo fondo aeróbico afloró. La Fiorentina, con casi toda su plantilla disponible, rotó con amplitud, cortando el poco pulso que conservaba el encuentro.
En el tramo final, el foco estuvo en el estreno de Carlos Espí. El ex del Levante reemplazó a Endrick y dispuso de poco más de quince minutos para mostrarse: dejó buena actitud y falló un cabezazo claro dentro del área.
En definitiva, 2-2 y alivio del primer examen. Pocas certezas más en un debut que sirve para poner en marcha al Real Madrid de Mourinho 2.0.




