Un hincha abonado de Huachipato, quien además es abogado, interpuso un recurso de protección contra su propio club y la ANFP, causa que escaló hasta la Corte Suprema.
El origen del conflicto está en la sanción aplicada a la barra ‘acerera’ antes del duelo con Cobresal del 25 de julio: ese día, 1.067 personas vieron bloqueados sus RUT y no pudieron comprar entradas.
La medida fue dictada por el Tribunal de Disciplina de la ANFP, a partir del informe del árbitro Rodrigo Carvajal Molina tras el partido con Unión La Calera del 17 de mayo, donde afirmó haber recibido el impacto de un objeto cuando se dirigía al túnel en el entretiempo.
“Al finalizar el primer tiempo, nos dirigíamos hacia el sector de camarines cuando, desde el sector de la barra local de Huachipato, comenzaron a lanzar objetos, impactándome uno de ellos directamente en el ojo”, relató el juez, añadiendo que “debido al dolor que me provocó el golpe, permanecí algunos minutos en el lugar antes de dirigirme al camarín. Posteriormente, al revisarme, presentaba únicamente irritación en el ojo”.
Contra la ANFP y su propio club
Aunque el castigo era por una sola fecha, el abonado no quería perderse ese compromiso y sostiene que no tuvo participación en el incidente que originó el veto. Convencido de que fue afectado de forma injusta, recurrió a tribunales: ingresó un recurso de protección y una orden de no innovar el 22 de julio, pero ambos fueron declarados inadmisibles el 23.
No conforme, solicitó reposición el 24, con el objetivo de asistir al duelo del día 25. Si bien no consiguió ingresar al CAP frente a Cobresal, su presentación avanzó hasta la Corte Suprema, que la admitió a tramitación el 31.
En el libelo, al que tuvo acceso BioBioChile, el seguidor sostiene que el proceso disciplinario se llevó únicamente entre la ANFP y Huachipato: “El recurrente —hincha abonado, persona natural— no fue emplazado, no fue notificado, no fue convocado y no tuvo acceso alguno al expediente. En consecuencia, nunca tuvo la calidad de parte que le hubiera permitido ejercer los recursos internos contemplados en los reglamentos de la ANFP”.
Reclamó que “la resolución disciplinaria le fue impuesta sin que pudiera intervenir en su formación, sin que pudiera ser oído y sin que le fuera notificada directamente”.
Además, apuntó que, a diferencia de él, el club sí intervino en el expediente: “fue destinatario de la resolución, fue mandatado como ejecutor de la sanción y, en consecuencia, tenía plena legitimación activa para interponer los recursos de apelación o reconsideración” ante la ANFP. A su juicio, Huachipato debió usar esas herramientas en resguardo de los 1.067 abonados afectados y, al no hacerlo, “dejó en el desamparo a sus propios abonados”.
El demandante recalcó que no participó en el lanzamiento del objeto que habría golpeado al árbitro, no fue identificado en registros, ni investigado ni formalizado, y no tuvo ocasión de presentar descargos. Criticó que el club ejecutara el bloqueo de RUT de sus abonados sin cuestionar la decisión, sin recurrir internamente y sin tomar medidas en su defensa, transformándose —según su planteamiento— en coejecutor del acto que los perjudicó.
Aunque alegó que perder el partido ante Cobresal constituía un daño irreparable por ser un evento único, solicitó que no se le vuelva a impedir el ingreso a futuros encuentros durante la temporada y que se impongan las costas del recurso a las recurridas.
BioBioChile intentó consultar a la ANFP, pero no obtuvo respuesta al cierre de esta nota. Desde Huachipato indicaron que aún no han sido notificados, por lo que no entregaron una versión oficial.




