El presidente José Antonio Kast reaccionó en su cuenta de X al fallo de la Corte de Apelaciones de Santiago que desestimó invalidar el juicio donde Claudio Crespo fue absuelto por las lesiones sufridas por el actual diputado Gustavo Gatica.
El Jefe de Estado afirmó que “la justicia ha hablado en el caso de Claudio Crespo y lo ha hecho fuerte y claro. Luego de años de acusaciones, ha sido exonerado de todos los cargos y se confirma que actuó en legítima defensa”.
La justicia ha hablado en el caso de Claudio Crespo y lo ha hecho fuerte y claro. Luego de años de acusaciones, ha sido exonerado de todos los cargos y se confirma que actuó en legítima defensa
— José Antonio Kast Rist 🖐️🇨🇱 (@joseantoniokast) August 4, 2026
La determinación del tribunal de alzada, adoptada por unanimidad, dejó a firme la sentencia que en enero pasado absolvió al exteniente coronel de Fuerzas Especiales de Carabineros. Con esta resolución se agotan las vías de recurso y se ratifica la absolución de Crespo, quien había sido imputado por los disparos que dañaron los ojos de Gatica durante las protestas de noviembre de 2019, en el marco del estallido social.
Justicia absuelve a Claudio Crespo
La Fiscalía Centro Norte había imputado a Crespo por apremios ilegítimos con resultado de lesiones graves. No obstante, en enero el Cuarto Tribunal Oral en lo Penal de Santiago resolvió absolverlo, aplicando de forma retroactiva la Ley Nain Retamal y sosteniendo que el funcionario actuó bajo el marco de la legítima defensa privilegiada.
El tribunal consideró que, al momento de recibir los impactos, Gatica llevaba una piedra, lo que fue interpretado como una agresión activa con potencial letal. Asimismo, ante la ineficacia de los gases lacrimógenos para restablecer el orden, se dispuso el uso de la escopeta antidisturbios. En este contexto, se concluyó que las heridas del hoy diputado se produjeron en un escenario de legítima defensa frente a una agresión ilegítima.
Con el pronunciamiento de la Corte de Apelaciones, el veredicto de primera instancia queda ejecutoriado y no quedan recursos pendientes. De este modo, culmina un proceso judicial que se prolongó por más de seis años.



