La exseremi de la Mujer y la Equidad de Género del Bío Bío, Camila Contreras, salió a aclarar el sentido de una historia publicada en su cuenta privada de Instagram que se viralizó y desató múltiples reacciones.
En esa publicación, compartida el fin de semana, escribió: “Último día en esta tortura llamada ser seremi de Kast (…) desde mañana libre soy”, frase que generó críticas y que, según afirmó, fue interpretada fuera de contexto.
En un video difundido después, Contreras señaló que no anticipó el impacto del post y sostuvo que la expresión no iba dirigida al Gobierno del presidente José Antonio Kast, sino a la exposición pública que vivió en los últimos meses.
“Cuando publiqué la historia no pensé que tendría este efecto, porque justamente me refería a eso: último día de ser autoridad, de sentirme expuesta, de sentirme criticada”, dijo.
Agregó que está “muy molesta” por la masificación de la historia y cuestionó el enfoque que, a su juicio, dieron algunos medios.
“Lo que más me ha afectado en todo este proceso es la exposición y la crítica (…) entiendo que es la dinámica de los medios (…) para generar interacción, más seguidores y mayor alcance”, afirmó.
Relató cómo se mantuvo en el cargo tras renunciar
Contreras también explicó por qué siguió en el puesto pese a haber presentado su renuncia al inicio del nuevo gobierno.
Indicó que el 11 de marzo ingresó formalmente su dimisión y, dos semanas más tarde, supo que estaba embarazada.
Ante eso, comunicó su situación al Ministerio de la Mujer mediante una carta con certificado médico. Dijo que no esperaba continuar, pues el fuero maternal resguarda ante despidos y no ante renuncias voluntarias.
Sin embargo, contó que cerca de un mes después la contactaron desde la cartera para informarle que la mantendrían en funciones, considerando su maternidad.
Precisó que no tiene reparos hacia las actuales autoridades del ministerio por el trato recibido.
“No tengo nada que decir respecto de las autoridades actuales del Ministerio de la Mujer (…) han sido muy respetuosos de todo el proceso”, señaló, aunque reiteró que conserva diferencias políticas con el programa del actual Gobierno.
“La tortura fue la exposición”
La exautoridad insistió en que la “tortura” aludía a lo vivido tras hacerse público que continuaría en el cargo durante su embarazo.
Aseguró que recibió críticas e insultos tanto de desconocidos en redes como de personas de su propio sector político.
“El maltrato que he sufrido y la tortura para mí de seguir siendo seremi es todo lo que viví cuando se filtró mi embarazo y me expusieron para que todos me criticaran”, afirmó.
Asegura que sufrió una crisis de ansiedad
Contreras añadió que la controversia afectó su salud mental.
Contó que en los primeros meses de gestación se intensificó el trastorno de ansiedad que ya tenía diagnosticado, lo que la llevó a cerrar redes sociales y aislarse.
“Lo que hice fue esconderme, cerrar redes, no querer saber nada, llorar todos los días y hacerme bolita frente al mundo”, expresó.
Dijo que hoy se encuentra mejor, gracias al apoyo de su familia, pareja y amigos, además del tratamiento psicológico y psiquiátrico.
Defendió su decisión de abordar públicamente el tema y llamó a “respetar las maternidades libres, especialmente en un país que dice preocuparse por la natalidad”.




