Colombia vive este viernes un relevo de Gobierno decisivo: Gustavo Petro, primer presidente de izquierda del país, entrega el mando al derechista Abelardo de la Espriella, quien asumirá la Presidencia para el periodo 2026-2030 en una inédita ceremonia en Cali, en el suroccidente del país.
El acto de posesión, al que asistirán el rey Felipe VI de España y al menos ocho mandatarios de la región, incluyendo José Antonio Kast, rompe con la tradición al realizarse en la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, en lugar del Salón Elíptico del Capitolio o la Plaza de Bolívar en Bogotá.
incluyendo José Antonio Kast
“Por primera vez desde la creación de la República, un presidente constitucional tomará posesión en una ciudad distinta a Bogotá, reafirmando el compromiso del nuevo Gobierno con la descentralización y el fortalecimiento de las regiones”, indicó en un comunicado el equipo organizador.
De acuerdo con la información oficial, el evento será sobrio y reunirá a “diez jefes de Estado, dos vicepresidentes, 15 cancilleres, además de altas autoridades nacionales e invitados especiales de la comunidad internacional”, entre ellos el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
El rey Felipe VI, llegado esta mañana a Cali, encabeza la delegación de dignatarios extranjeros en la que también están los presidentes de Argentina, Javier Milei; Ecuador, Daniel Noboa; Paraguay, Santiago Peña; Costa Rica, Laura Fernández; Panamá, José Raúl Mulino; República Dominicana, Luis Abinader; y Honduras, Nasry Asfura, entre otras autoridades.
Compromiso con los militares
Abelardo de la Espriella, abogado de 48 años recién cumplidos, había contemplado jurar en una instalación militar de Popayán, capital del Cauca, una región duramente golpeada por el conflicto, para rendir tributo a las Fuerzas Armadas, a las que considera “los verdaderos héroes de la patria”.
Esa opción se descartó hace diez días por el riesgo de erupción del volcán Puracé, actualmente en alerta naranja.
“La elección de Cali como sede de la posesión simboliza el inicio de una nueva etapa para el país y es la primera expresión de una política orientada a acercar las instituciones a los territorios y reconocer el rol central de las regiones en el desarrollo de Colombia”, añadió la organización.
Asumir en un batallón del Cauca, además de los retos de seguridad, logística y protocolo, habría proyectado un mensaje político inconveniente, de supeditación del poder civil al militar.
Aun así, De la Espriella, decidido a quebrar moldes, modificó a última hora otra costumbre: tras recibir la banda y jurar el cargo, no ofrecerá su primer discurso en la Arena USC ante las autoridades e invitados, sino que se desplazará al Batallón Pichincha del Ejército para dirigirse por primera vez al país como presidente, con la cúpula militar como testigo.
El hasta luego de Petro
Las singularidades del traspaso continúan con Gustavo Petro, quien, al no reconocer la elección de De la Espriella por un presunto fraude, omitió anoche el tradicional mensaje de despedida al país. Ha anunciado que volverá como líder de la oposición, luego de unas vacaciones.
Petro aprovechará que el presidente entrante y el Congreso estarán en Cali, a unos 450 kilómetros, para salir hoy del Palacio de Nariño al mediodía (13:00 hora de Chile) en un recorrido que cruzará la Plaza de Armas, que conecta las sedes del Ejecutivo y el Legislativo, acompañado por su gabinete.
El mandatario saliente y su sucesor nunca sostuvieron una reunión de empalme, lo que complicó la transición. De la Espriella ya avisó que no entrará a la Casa de Nariño, a la que planea convertir en museo, pues gobernará desde las regiones, con base principal en Barranquilla, Cali y Medellín.





