Pep Guardiola estuvo muy cerca de dirigir a la selección de Italia. Hubo encuentros formales, análisis de las distintas categorías de la Azzurra e incluso el técnico catalán llegó a esbozar posibles alineaciones a mano.
El plan, no obstante, se detuvo por una razón inesperada: el cansancio.
Así lo contó Paolo Maldini, exdirector deportivo de la Federación Italiana de Fútbol, en una entrevista con el Corriere della Sera. Según el exdefensa del Milan, Guardiola figuraba entre las opciones más firmes para tomar el cargo después de que Carlo Ancelotti también rechazara la oferta.
La apuesta por el catalán tenía lógica. “Es el entrenador que mejor encarna un fútbol técnico y ofensivo”, recordó Maldini sobre los motivos que llevaron a Italia a fijarse en el entonces entrenador del Manchester City.
Además, el interés era recíproco. “A través de amigos, había manifestado su deseo de dirigir a una selección. Fuimos a verlo a Barcelona, compartimos un almuerzo y conversamos todo el día. Estuvo muy tentado. Casi acepta. Incluso empezó a apuntar alineaciones”, relató Maldini.
Aquella escena muestra lo avanzada que estuvo la posibilidad: Guardiola no solo atendió la propuesta, sino que empezó a proyectar en la práctica cómo sería su Italia.
El dinero no fue el obstáculo
Maldini también desmintió una de las versiones que circularon durante las conversaciones: que Guardiola había pedido 20 millones de euros. De acuerdo con su testimonio, no fue así.
“El dinero no era un tema. Pep nos lo dejó claro: páguenme un euro menos que al anterior seleccionador y es suficiente”, afirmó.
El verdadero freno estaba en otra parte. Tras una década de máxima exigencia en la Premier League y una operación de espalda, Guardiola necesitaba un paréntesis. “Viene de 10 años agotadores en la Premier League. Lo operaron de la espalda. Quiere descansar. Pero fue un diálogo muy serio. Revisamos las plantillas desde la Sub 17 hacia arriba”, añadió Maldini.
La negativa se produjo después de que Ancelotti también descartara el cargo, en su caso porque Brasil ratificó su confianza en él. Con Guardiola fuera, la Federación Italiana optó finalmente por Roberto Mancini como seleccionador.




