El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, enfrenta su primera gran prueba apenas horas después de asumir el cargo: un terremoto de magnitud 7,4 que dejó cientos de fallecidos, miles de heridos y una emergencia que obliga al nuevo Gobierno a concentrar esfuerzos en las regiones más golpeadas.
El mandatario, que tomó posesión el 7 de agosto, reconfiguró la agenda inicial —centrada en seguridad— para liderar sobre el terreno la respuesta al desastre que arrasó amplias zonas de Chocó, Valle del Cauca, Risaralda y Caldas.
Abelardo de la Espriella, puesto a prueba de inmediato
Desde los territorios afectados, el presidente ha buscado evidenciar el despliegue del nuevo Ejecutivo ante una catástrofe que, según el Servicio Geológico Colombiano, es el sismo más intenso del siglo en el país.
La crisis también reveló tensiones con sus promesas previas: aunque había ofrecido descentralizar el poder y fortalecer a las regiones, tras el terremoto dispuso centralizar los reportes oficiales, que difieren de los balances locales.
Este martes, De la Espriella informó de 181 fallecidos a nivel nacional, mientras que las autoridades del Valle del Cauca reportaban 130, las de Risaralda cerca de 90, las del Chocó 14 y las de Caldas seis, sumando 240.
La disparidad llegó un día después de que la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), por instrucción presidencial, anunciara que toda la información oficial sobre el sismo sería divulgada únicamente por la Presidencia.
El propio jefe de Estado detalló este martes que, además de las víctimas mortales, hay 2.595 heridos, 195 desaparecidos, 1.136 viviendas arrasadas, 48 edificaciones colapsadas, 8.357 casas con daños, 85 centros de salud afectados y afectaciones en alrededor de 74 vías.
Desde el primer minuto he estado al frente de esta emergencia, recorriendo los territorios afectados, escuchando a nuestra gente y movilizando toda la capacidad del Estado para responder.
Con profundo dolor, lamento las vidas que hemos perdido y acompaño a las familias que… pic.twitter.com/kNZsknE3eM
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) August 11, 2026
La magnitud del desastre coincide con una fase de relevo administrativo entre el gobierno saliente de Gustavo Petro y la nueva administración, un empalme marcado por la escasa comunicación entre equipos.
Por esa razón, el gabinete de De la Espriella ha coordinado la respuesta junto con funcionarios del periodo anterior, mientras se posesionan los nuevos responsables que atenderán la emergencia.
Uno de los casos es el de la UNGRD: su director saliente, Javier Pava, lideró la entidad durante las primeras horas del evento, antes de entregar el cargo al designado por el nuevo Gobierno, el geólogo David Tamayo Roldán.
De la Espriella había anunciado a Tamayo el 21 de julio, encargándole la tarea de reestructurar la entidad tras los escándalos de corrupción que la golpearon durante el gobierno de Petro.
El sismo ocurrió el lunes a las 07:34 hora local (12:34 GMT), con epicentro cerca de San José del Palmar, en el selvático Chocó, en límites con Valle del Cauca y Risaralda.





