Hace una semana parecía casi cerrado que Estados Unidos otorgaría a Ucrania una licencia para fabricar misiles Patriot, un sistema antiaéreo clave para su defensa. Sin embargo, el presidente Donald Trump habría revertido esa decisión.
A finales de la semana pasada, el mandatario expresó dudas sobre compartir este tipo de información con Kiev en plena guerra con Rusia.
“Son armas extraordinarias. Debemos ser extremadamente cuidadosos con permitir que otros las fabriquen”, dijo en la Casa Blanca.
Según un análisis de The Telegraph, esta marcha atrás dejaría a Ucrania muy expuesta de cara a una nueva campaña invernal rusa orientada a golpear las principales ciudades. El medio añade que, durante el ataque nocturno del miércoles 5 de agosto, la defensa ucraniana no interceptó ninguno de los 24 misiles disparados contra Kiev, hecho que dejó 17 fallecidos.
El presidente Volodímir Zelenski lamentó que “cada lote de misiles antibalísticos salva vidas. Y cada noche sin ellos se traduce en bajas”.
Estimaciones apuntan a que Ucrania requeriría al menos 300 misiles Patriot para cubrir el invierno, pero los avances para asegurarlos han sido escasos y las reservas se están agotando. El alto mando ucraniano ya advirtió de un escenario muy complicado si no refuerzan la defensa antiaérea para enero, febrero y marzo.
US defense giants Lockheed and Raytheon are reportedly resistant to licensing Patriot missile production to Ukraine because they fear that Ukrainian manufacturers will be able to “improve the Patriot and then produce them at scale faster and for much less money.” -The Atlantic pic.twitter.com/Eb7z9i4yWN
— OSINTtechnical (@Osinttechnical) August 10, 2026
Ucrania quedaría sin misiles Patriot
El giro de Trump se explicaría por varios factores. Primero, en Washington temen que datos sensibles sobre el sistema puedan filtrarse a Rusia. Esa inquietud surgió tras una reunión en Camp David, Maryland, donde el presidente y su gabinete de guerra recibieron la recomendación de no entregar licencias ni información crítica.
“Hay que proceder con suma prudencia. No hay acuerdo. Lo evaluamos, pero es difícil compartir esa tecnología. Y no creo que ocurra. Hay países a los que se les entrega y que un día pueden volverse en tu contra”, señaló el jueves pasado.
También existe preocupación por la posible exposición de un radar avanzado desarrollado por Boeing en Alabama. Se trata del buscador de radar activo en banda Ka del PAC-3, que actúa como “ojos y oídos” del interceptor, detectando misiles en su fase final y guiando al Patriot a un impacto directo, según el medio británico. “Negarle a Ucrania acceso a esta tecnología podría tener consecuencias existenciales”, añade el análisis.
Además, el Pentágono habría recibido informes de Raytheon y Lockheed Martin, fabricantes del sistema, desaconsejando conceder licencias a Kiev. De acuerdo con The Atlantic, las empresas temen que Ucrania, por la presión de la guerra y su ritmo de producción, pueda fabricar versiones mejoradas con mayor rapidez y a menor costo. A ello se suma que ambas están enfocadas en expandir su capacidad para reponer el propio arsenal estadounidense, tensionado por los conflictos en Medio Oriente.




