Gael Yeomans asumirá la presidencia del Frente Amplio con una meta que trasciende su propia orgánica: pretende encabezar a la oposición, articular desde el PC hasta la DC y delinear un proyecto a 10 o 15 años.
Su primera valla, sin embargo, está puertas adentro: de casi 56 mil militantes, poco más de 10 mil participaron en la elección de la nueva directiva.
La lista de Yeomans obtuvo 5.667 sufragios, equivalentes al 54,71%. La de Constanza Martínez logró 4.353, un 42,03%. Se registraron además 291 votos en blanco y 47 nulos.
Aunque el resultado fue contundente, la participación quedó por debajo de la meta interna de 12 mil. Votaron 10.358 afiliados, algo más del 18% del padrón: en términos simples, alrededor de uno de cada cinco militantes.
Yeomans admitió el desafío. “Tenemos desafíos. Sabemos que debemos llegar a cada uno de los militantes que son afiliados a nuestro proyecto político”, dijo. “No nos vamos a quedar ahí. Nosotros creemos que es importante convocar y para eso vamos a trabajar”, añadió.
El partido de las mayorías que debe movilizar a las propias
El punto adquiere relevancia considerando que el reciente Congreso Ideológico —en el que el FA se definió como socialista, feminista, ecologista y democrático— reunió a más de cuatro mil militantes durante cuatro meses.
Para Gustavo Campos, investigador del Centro Democracia y Opinión Pública de la Universidad Central, la colectividad vive una tensión propia de su expansión: surgió del mundo social y hoy debe armonizar ese origen con su institucionalización.
“La baja participación es una señal de alerta que podría leerse como un desencanto”, advirtió. A su juicio, Yeomans deberá “reencantar a las bases” y articular un horizonte que vaya “más allá de oponerse” al gobierno de José Antonio Kast.
Marco Moreno, decano de la Facultad de Gobierno de la misma casa de estudios, observa que el FA empieza a reflejar dinámicas de los partidos tradicionales. “De cada cinco militantes del Frente Amplio votó solo uno”, sintetizó, recordando que además se trató de una elección digital y con militancia mayoritariamente joven.
Gael Yeomans se impone en las elecciones internas del FA: votó menos de un quinto de la militancia
Domingo 16 Agosto, 2026 | 19:04
Ganar el Frente Amplio fue el primer paso de Gael Yeomans
La mira de Yeomans va más allá del ordenamiento interno. Su objetivo es transformar la actual coordinación opositora en una coalición política y social que integre al PS, el PC, la DC y a organizaciones de la sociedad civil.
“Vamos a trabajar con todos”, afirmó la diputada, quien recalcó que esa convergencia debe ser “incluso más amplia”.
Simón Ramírez, electo con la segunda mayoría nacional para el Comité Central —que contará con 102 miembros—, detalló el encargo: “El Frente Amplio debe empujar con mucha fuerza esa coalición, que debe superar la sola mesa de partidos, incorporando a actores y organizaciones sociales”.
El reto será guiar esa articulación sin pasar por encima de aliados con más trayectoria, presencia territorial y liderazgos consolidados.

El FA pos-Boric y una convivencia obligada
La derrota de Constanza Martínez —referente cercana a Gabriel Boric y responsable del proceso de fusión— abrió, además, interrogantes sobre la fase que se inicia.
Para Moreno, el resultado no supone un rechazo al expresidente. “Lo que hay más bien de fondo es qué va a hacer el Frente Amplio de ahora en adelante, o sea, post-Boric”, explicó.
Yeomans tampoco tomó distancia. Calificó a Boric como un liderazgo relevante para el FA y “todo el arco progresista”. El exmandatario se mantuvo prescindente, recibió a ambas aspirantes y felicitó a la ganadora tras los comicios.
La nueva presidenta, además, deberá impulsar transformaciones junto a su contendora. Por el sistema proporcional, Martínez asumirá la secretaría general y Magda Cotet quedará a cargo de la secretaría ejecutiva.
Ambas comprometieron unidad. Martínez adelantó que trabajará por un partido “más fuerte en regiones” y que “escuche más a su militancia de base”. Ese será el test para la nueva dirección y en la interna lo reconocen: convertir el voluminoso padrón del FA en músculo efectivo, resguardar su anclaje social y demostrar que puede conducir una oposición con vocación de mayoría.




