Diversas reacciones provocó el emplazamiento del expresidente Gabriel Boric a la oposición para sostener una actitud “franca, respetuosa, pero abierta, clara y firme” ante la megarreforma de seguridad del Gobierno. Mientras algunas figuras del sector sugirieron que se mantenga al margen de la contingencia, otras respaldaron su planteamiento y subrayaron la urgencia de coordinarse.
El mensaje se produjo en medio de la discusión por la reforma constitucional que pretende ampliar las facultades del Ejecutivo en seguridad, durante la presentación del libro “La montaña rusa”, del exministro Mario Marcel.
Boric alerta sobre «limitación de libertades inédita» en proyecto de seguridad de Kast
Miércoles 19 Agosto, 2026 | 00:07
En ese contexto, señaló que quienes participan en política deben estar disponibles para colaborar con el Gobierno en materias que constituyen políticas de Estado, sin abandonar sus convicciones.
El exmandatario también criticó la propuesta que incorpora un estado de sitio por hasta 240 días y advirtió sobre lo que consideró una restricción de libertades sin precedentes en la democracia chilena. Por ello, instó a la oposición a sostener una postura nítida y firme frente a la iniciativa.
Las reacciones al llamado de Boric en la oposición
Desde la oposición, hubo quienes avalaron el llamado a tejer acuerdos y a construir posiciones compartidas. Entre ellos, la senadora comunista Claudia Pascual, quien expresó su expectativa de que toda la oposición tenga la voluntad de concordar diagnósticos y propuestas comunes, destacando que ese ha sido el trabajo desde el inicio del actual gobierno.
No obstante, también surgieron voces que estimaron que, en su calidad de expresidente, Boric debiera evitar intervenir en la contingencia. Así lo planteó el diputado y presidente del PPD, Raúl Soto, quien consideró prudente que mantenga un rol con estatura de Estado y por encima del día a día político.
En definitiva, mientras algunos sectores tomaron distancia de su irrupción en la coyuntura, otros recogieron su invitación a ordenar y coordinar a la oposición en medio del debate de una de las reformas de seguridad más relevantes impulsadas por el Ejecutivo.




