El diputado ultraderechista Tzvi Succot destrozó este martes, a mazazos, un monumento palestino de piedra en una localidad del norte de Cisjordania ocupada, mientras soldados israelíes le brindaban protección. La acción fue criticada por el Gobierno y el Ejército, que señaló que no contaba con permiso.
Succot, miembro del partido Sionismo Religioso —liderado por el ministro Bezalel Smotrich e integrado en la coalición del primer ministro Benjamín Netanyahu—, apareció en un video difundido por la prensa israelí, grabado desde una azotea, en el que se le ve junto a tres hombres con vestimenta ortodoxa golpeando la estructura.
En las imágenes, varios acompañantes registran la escena con sus teléfonos, mientras un vehículo militar y al menos dos soldados armados supervisan el lugar durante la demolición.
La agencia oficial palestina Wafa reportó que el incidente ocurrió en la aldea de Madama, próxima a Nablus.
El monumento era una losa en memoria de los “mártires” de la localidad, término usado en Cisjordania para referirse a palestinos fallecidos a manos de fuerzas israelíes.
Consultado por EFE, el Ejército israelí admitió que facilitó una visita solicitada por Succot a varias áreas de Cisjordania en zonas A y B. Sin embargo, aseguró que, “en contra de la coordinación acordada, los participantes actuaron de manera engañosa y sin autorización, apartándose del marco aprobado, y comenzaron a demoler uno de los monumentos en Madama”. Añadió que interrumpió la actividad y escoltó al diputado fuera del lugar.
Según Haaretz, Succot reconoció su implicación y defendió que el memorial honra a militantes palestinos responsables de la muerte de decenas de israelíes.
El episodio provocó la condena de la oposición y una respuesta del ministro de Exteriores, quien afirmó en redes que Succot “no es el soberano en los territorios de Judea y Samaria” y censuró que desafiara a las autoridades israelíes.
Gadi Eisenkot, principal adversario de Netanyahu de cara a las elecciones de otoño, calificó la conducta del diputado como “una vergüenza para quien pretende representar a un pueblo” y reprochó al primer ministro permitir que “anarquistas” como él “hagan lo que quieran”.
No es la primera vez que Succot, presidente de la Comisión de Educación de la Knéset, ataca símbolos palestinos. En julio difundió un video en el que rompía una placa en árabe con una bandera palestina en una escuela de Jerusalén Este.




