Un artículo de The Washington Post (TWP) señala que el gobierno de Donald Trump estaría maniobrando para que la ONU elija a un secretario general “alineado con sus intereses”.
De acuerdo con el medio, y según sus fuentes, esa administración vería con recelo la candidatura de la expresidenta chilena Michelle Bachelet por su presunta cercanía con China.
Brasil y México revisarán junto a Bachelet la continuidad de su candidatura tras desfavorable sondeo
Jueves 27 Agosto, 2026 | 07:42
EEUU no querría a Bachelet, Rusia no querría a Grossi
Las consultas preliminares han evidenciado fuertes desacuerdos entre los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, lo que frena que una candidatura se imponga con claridad.
En esa línea, así como Washington objetaría a Bachelet, Rusia y Reino Unido tendrían reparos frente al argentino Rafael Grossi.
La primera votación informal favoreció a la costarricense Rebeca Grynspan, y la segunda a Carolyn Rodrigues Birkett, de Guyana.
En ambas rondas, la exmandataria chilena —respaldada por México y Brasil— quedó en posiciones relegadas.
“La administración Trump, que tiene derecho de veto en el Consejo, está trabajando intensamente para asegurar que el nuevo liderazgo esté en sintonía con sus planes de seguir recortando el presupuesto y la plantilla de la ONU”, señalan.
“Más allá de la discusión habitual sobre financiamiento, busca impulsar un viraje de fondo en el organismo, especialmente en cómo aborda los tres pilares de su carta —paz y seguridad, desarrollo y derechos humanos— y el respeto al derecho internacional”, añaden.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que se va a reunir con Michelle Bachelet, candidata a la Secretaría General de la ONU, pero precisó que aún no hay una fecha establecida. Por otra parte, agregó que no tiene planeado reunirse con Gustavo Petro, expresidente de Colombia. pic.twitter.com/TH22oDRobn
— NMás (@nmas) August 26, 2026
Brett D. Schaefer, investigador principal del American Enterprise Institute, dijo al TWP que las motivaciones de las potencias son transparentes.
“Se comenta que el Reino Unido mira con desconfianza a (Rafael) Grossi por las tensiones latentes entre Gran Bretaña y Argentina tras la Guerra de las Malvinas de 1982. Estados Unidos ya había expresado su molestia con Bachelet por su supuesta cercanía con China”, sostiene.
“Schaefer también apuntó que Rusia muestra poco entusiasmo por Grossi debido a la postura del OIEA respecto de su aliado Irán y de su adversario Ucrania”, agrega el análisis.
Por ahora, se proyecta que pasarán meses antes de que emerja un nombre con respaldo suficiente. Expertos no descartan que la opción de consenso termine siendo alguien que hoy no figura entre los postulantes visibles.
En los últimos días, Bachelet sumó el apoyo de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien de todas formas llamó a revisar sus opciones reales.
“Consideramos que es una mujer que representa una visión de construcción de la paz, de defensa de los derechos humanos, de defensa de los derechos de la Carta de Naciones Unidas, que así lo ha mostrado durante toda su vida y que busca la multilateralidad”, afirmó.
“Hay que ver, pues, las posibilidades que ella tiene pero es un asunto de defensa de lo que deben ser las Naciones Unidas”, concluyó.




