Este viernes, la monarquía noruega entra en una nueva fase luego de la muerte del rey Harald V, quien falleció a los 89 años, luego de que su estado de salud se deteriorara durante los últimos días.
Con su deceso, su hijo y hasta entonces príncipe heredero, Haakon Magnus, asumió de inmediato el trono y pasó a ser el nuevo jefe de Estado de Noruega, quien ha afrontado polémicas por su esposa Mette-Marit y su pasado, además de críticas familiares ligadas a su hijo Marius Borg Høiby y sus causas judiciales.
El deceso de Harald V y el nuevo rey Haakon VIII
A primera hora de este viernes 28 de agosto, la Casa Real comunicó que el monarca falleció serenamente durante la mañana; estaba en tratamiento por una anemia hemolítica, una patología que destruye con rapidez los glóbulos rojos, a lo que posteriormente se sumó una infección bacteriana en la sangre.
Su muerte cierra un reinado iniciado en enero de 1991, cuando tenía 53 años, y activa una sucesión que, conforme a la Constitución noruega, ocurre de manera automática.
De este modo, Haakon, de 53 años, no requiere elección ni aprobación del Parlamento para convertirse en rey, de acuerdo con Agencia EFE.
El trámite formal arranca este mismo viernes, cuando el nuevo soberano debe notificar oficialmente al Gobierno el fallecimiento de su padre durante una reunión extraordinaria del Consejo de Estado. Esta instancia no elige al monarca, sino que certifica formalmente el inicio de sus funciones como jefe de Estado.
Su hija podría ser la primera reina en 600 años
En esa ceremonia, Haakon debe comunicar, entre otros puntos, el nombre y el lema que adoptará como rey. Aunque se le menciona como Haakon VIII, no está obligado a mantener esa denominación, por lo que el nombre definitivo dependerá de su elección.
También deberá fijar los títulos que portarán los demás miembros de la familia real, añade la agencia de noticias.
La sucesión reordena además la línea al trono. En consecuencia, su primogénita, la princesa Ingrid Alexandra, de 22 años, pasa automáticamente a ser princesa heredera, mientras que su hermano, el príncipe Sverre Magnus, de 20, queda en segundo lugar.
Si Ingrid Alexandra llegara al trono, sería la primera mujer en reinar en Noruega en más de 600 años.
La relación con Mette-Marit, objeto de críticas
Según un reporte del Daily Mail, al igual que su padre Harald, quien contrajo matrimonio con la plebeya Sonja Haraldsen en 1968, Haakon eligió como pareja a una mujer fuera de los círculos aristocráticos.
Se trata de Mette-Marit, quien era madre soltera cuando comenzó su vínculo con el entonces príncipe heredero y que reconoció públicamente haber tenido una juventud “bastante salvaje”. Estos antecedentes suscitaron duros cuestionamientos sobre su futuro rol en la monarquía.
Lejos de ceder ante las críticas, Haakon defendió la relación e incluso dejó el Palacio Real para convivir con ella. La pareja anunció su compromiso el 1 de diciembre de 2000, cuando ya residían juntos en Oslo, y finalmente se casó en 2001.
En ese momento, el príncipe heredero también señaló que Marius, hijo de una relación anterior de Mette-Marit con un empresario local llamado Morten Borg, era para él como un hijo, aunque precisó que no lo adoptaría. Más tarde, el matrimonio real tuvo dos hijos: Ingrid Alexandra y Sverre Magnus.
Los vínculos de su esposa con el caso Epstein
Ahora, no obstante, el nuevo rey inicia su mandato con su familia bajo un fuerte escrutinio.
Uno de los principales puntos de polémica tiene que ver con Mette-Marit y la amistad que mantuvo con Jeffrey Epstein, el financiero estadounidense condenado por delitos sexuales.
Los llamados Archivos Epstein indicaron que la entonces princesa heredera se hospedó en 2013 en la casa de Palm Beach del magnate, después de que este fuera condenado por solicitar servicios sexuales a menores de edad.
Además, un correo electrónico divulgado sugiere que Mette-Marit mantuvo contacto con Epstein hasta pocos meses antes de su fallecimiento.
Estas informaciones generaron cuestionamientos sobre la esposa del nuevo rey, quien luego aseguró haber sido engañada por Epstein y expresó su arrepentimiento por esa relación. En medio de las repercusiones, el rey Harald V salió en defensa pública de su nuera y sostuvo que ella no había cometido delito alguno.
El proceso contra Marius
A lo anterior se suma la causa judicial de Marius Borg Høiby, quien, pese a no ostentar título real ni cumplir labores oficiales, creció muy cercano a la familia desde que su madre se casó con Haakon.
El 15 de junio, Høiby fue sentenciado a cuatro años de prisión tras ser hallado culpable de dos violaciones y de maltrato a una de sus exparejas, además de agresión, amenazas e infracciones de tránsito. Fue, no obstante, absuelto de otros dos cargos de violación.
En particular, Høiby fue acusado de agredir sexualmente a cuatro mujeres que dormían o no podían oponer resistencia entre 2018 y 2024.
Lo que se avecina para el nuevo rey Haakon VIII
En los próximos días, Noruega estará marcada por el funeral de Harald. Su féretro será llevado desde el Palacio hasta la catedral de Oslo en una procesión con la participación de familiares, representantes de las instituciones noruegas e invitados tanto nacionales como extranjeros.
Finalmente, será inhumado en la cripta situada bajo la iglesia de la fortaleza de Akershus.
Tras la ceremonia, las banderas volverán a izarse y el nuevo monarca, junto a su familia, saldrá al balcón del Palacio para saludar a la ciudadanía.
Ese será el primer acto público del reinado de Haakon VIII, quien recibirá la Corona en pleno duelo por su padre.




